Llega la nueva generación de los Skoda Rapid y Spaceback, los dos compactos que forman parte del catálogo de Skoda, opciones intermedias que se sitúan a medio camino entre los Fabia del segmento B y los ya más grandes Octavia, coches que se cuentan entre los más grandes del segmento C.
La nueva generación de los Rapid y Spaceback viene cargada de novedades en forma de equipamiento y de mejoras en refinamiento, creando una interesante opción para aquellos que busquen discreción sin obviar estilo y utilidad: quizás por algo en la presentación nos hablaron de un perfil de cliente de 49 años.
La versión Rapid sigue destacando por sus 550 litros de maletero para sus 4.483 mm de distancia total, mientras que el Spaceback, con la misma batalla de 2.602mm, se planta con menos longitud total y algo menos de maletero, 4.304 mm y 415 litros respectivamente, pero con la ventaja de su gran portón trasero. Es curioso como dos mismas bases pueden aportar clientes tan diversos, reforzado entre otras cosas por la gran variedad de motorizaciones que equipan.
Precisamente con la llegada del restiling de la gama, se ha aprovechado para sustituir al motor atmosférico de cuatro cilindros de 1,2 litros por una nueva generación de tricilíndricos de inyección directa sobrealimentados. El nuevo 1.0 TSI anuncia mejor rendimiento, menor consumo y en consecuencia emisiones más bajas, dando la opción a dos variantes, de 95 o 110 CV. Precisamente en la breve toma de contacto nos centramos en esta última mecánica con caja de cambios manual.
Más y mejor
Uno de los puntos donde más hincapié se ha hecho por parte de la marca ha sido en el tema de equipamiento, acompañado, eso sí, con algo de maquillaje en la carrocería. Se hace patente el cambio en la parte frontal con la llegada de las luces diurnas LED, las nuevas formas del parachoques y unos renovados antiniebla con lko que se consigue una apariencia de coche más ancho. Más detalles en las parrillas de ambas versiones, así como el acabado en los pilotos traseros reforzando la deportividad.
Obviamente y en función de las necesidades de cada uno, la marca checa ofrece tres acabados, partiendo del Active, pasando por el medio Ambition y acabando en el más completo Style. Este último se desmarca de los otros dos con más elementos cromados en el frontal, tanto en el Rapid como en el Spaceback. No hay que olvidar que en el caso del Spaceback se suma la versión Montecarlo, de estilo más deportivo. En este último caso, se incorpora de serie el techo panorámico de grandes dimensiones equipado con toldo retráctil de dos piezas de accionamiento manual, retrovisores eléctricos, guantera iluminada y una de las novedades de esta nueva serie: los faros bi-xenón.
Los motores de 4 cilindros y atmosféricos, ahora pasan a ser tricilíndricos
En el habitáculo, el Skoda Connect incluye servicio de entretenimiento para el pasaje y de servicios para el conductor, con asistencia técnica o de emergencia automática en caso de accidente, e información de busca de gasolineras, meteorología o aparcamientos. Para los pasajeros existen puertos USB en las plazas traseras en función del acabado que, junto al WIFI, proporcionan conectividad completa. No hay que olvidar la calidad del equipo de sonido envolvente de Skoda de alta calidad acústica, comprobado por el que suscribe. Junto a la experiencia de la música, se añade la pantalla táctil de control en el salpicadero con el interfaz SmartLink+, compatible con Apple CarPlay, Android Auto o MirrorLink
Tecnología visible
El alumbrado ha sido uno de los puntos que se ha revisado, aportando además de nueva imagen exterior, más seguridad. Desde la gama Ambition y siempre de forma opcional, se puede optar por iluminación bi-xenón mientras que la tecnología LED se emplea para la iluminación diurna. La gestión de las luces consigue que se combinen los intermitentes también de tecnología LED con esa luz diurna, haciéndolos muy visibles, de la misma manera que es completamente automático el cambio entre cruce o diurna en función de la luz exterior.
También con esta tecnología vienen el Coming Home y el Leaving Home, aportando seguridad y confort a los ocupantes cuando han de entrar o salir del Rapid o Spaceback en sitios con poca luz. Otro de los complementos es el Asistente de luz de carretera, que cambia de luz de carretera a cruce cuando es necesario. El sistema se activa a partir de los 60 km/h detectando los vehículos que circulan por delante nuestro, a unos 400 m, o a los que circulan en sentido contrario, a unos 1.000 m.
Skoda Connect, permitirá mediante WIFI estar completamente conectados a la red
La seguridad activa y pasiva también viene con más oferta. A los ya conocidos Control de Estabilidad (ESC) y control de presión de neumáticos de serie en todas las versiones, se suma el Freno Multicolisión que minimiza riesgos en caso de colisión múltiple. Ahora además se opta por interesantes complementos como son el Detector de Fatiga que alerta al conductor o el Front Assist, que activa la frenada de emergencia rodando por ciudad ante posibles despistes.
Mecánicas, con una nueva
Suscríbete a la newsletter
Si quieres estar al día de nuestras noticias, tienes que tener una cuenta en coches.net.
Para el Rapid y Spaceback aparece el motor 1.0 TSI, interesante opción dada la proporción de medidas que gastan ambos modelos. Nos referimos al tricilíndrico en sus dos opciones, en 95 y 110 CV, que viene a complementar al tercero de gasolina, el 1.4 TSI de 4 cilindros y 125 CV: el más potente de la gama.
En diésel existe también un 3 cilindros 1.4 TDI de 90 CV y un 1.6 TDI de cuatro cilindros de 116 CV. Las cajas de cambios son de cinco relaciones para el 1.0 TSI de 95 CV y los dos diésel, mientras que solo el 1.0 TSI de 110 CV y 1.4 TSI montan una caja de seis relaciones. La opción del DSG de 7 velocidades sorprendentemente solo está en las versiones tricilíndricas de menos potencia, tanto en gasolina como en diésel, mientras que el 1.4 TSI sí puede optar por dicha caja de cambios de doble embrague.
La toma de contacto se llevó acabo en Alemania (Frankfurt) y la centramos en el modelo 1.0 TSI en sus dos variantes de potencia, comparándola al final de la sesión de pruebas con el más potente, el 1.4 TSI. Como era de esperar, los modelos puestos a disposición de la prensa estaban equipados en los acabados más altos: difícilmente uno se podía encontrar incómodo. D
Con el pequeño de los motores nos encantó el tacto de caja de cambios y embrague, muy suave y claramente pensado para aquellos que su movilidad será por zonas lentas y urbanas. La finura en general es muy agradable, pero sin poder disimular su naturaleza de sus tres cilindros, donde a bajas vueltas y en recuperaciones, además de mostrarse más perezoso de lo esperado, la rumorosidad lo delataba en su configuración mecánica.
Sus consumos se movían por parte del ordenador de a bordo, sobre los 6,3 litros en atascos, pero subieron a más de un litro en el momento que nos abrimos camino por las carreteras con repechos acusados y continuas curvas. Aquí poco me agradó, con un empuje perezoso para estar sobrealimentado y con falta de bajos. La caja de cambios de cinco relaciones de más salto que la de seis, poco le ayudaba: en DSG no pudimos comprobarlo, pero seguro que hubiese sido de mejor respuesta.
Repetir la misma experiencia con el mismo motor en 110 CV cambió por completo mi percepción. La diferencia es sustancial, porque al mismo tacto de mandos, la caja de cambios con más relaciones, además de ajustarse mejor a cualquier situación, mostró ser más estable en consumos independientemente de la vía: consumió menos, entorno a un litro menos… Lo curioso es que el sonido de “tri” desaparece incluso a bajas vueltas y el empuje está mucho mejor conseguido en toda la franja de revoluciones, dando la sensación que tiene un cilindro más. La soltura en las fuertes rampas con la posibilidad de cambiar a una marcha superior sabiendo que no iba a decaer, hizo la ruta mucho más agradable, incluyendo la más larga con más desniveles.
Cuestión de estilo
Las grandes virtudes del producto están fuera de toda duda, porque en espacio y ergonomía interior, tanto en las plazas delanteras como traseras me sorprendió. Cuando rodé con la versión 1.4 TSI de 125 CV, me di cuenta que por un poco más ya te aporta sensaciones de un vehículo sport con compromiso siempre de buen familiar.
Los pedidos ya se pueden realizar desde esta misma semana en los concesionarios oficiales, siendo las primeras entregas para finales del mes de junio. Los precios sin definir porque todavía se están cerrando los de algunos acabados, quieren seguir siendo tan competitivos como siempre, sin olvidar que las promociones y descuentos de campañas puede llegar a los 5.000 €, 2.000 por parte de la marca y 3.000 € si se financia con ellos.
Lo que está claro es que se le augura un buen futuro a nivel europeo, aunque aquí en España somos más de Fabia o de Octavia puestos a dar el salto en capacidad de carga, precisamente el argumento más fuerte en esta marca. La habitabilidad realmente me impresionó para ser un automóvil de poco más de 4 metros, así que no es de extrañar que el 80% de los Rapid que se venden en nuestro país sea para realizar la función de Taxi, un trabajo donde se ha de ser tan útil y práctico, como fiable y duradero.