No sólo en época de lluvias es fundamental que las escobillas limpiaparabrisas funcionen correctamente, también en cualquier época del año es importante que estén en buen estado. Si las escobillas no limpian bien el cristal, la visibilidad se reduce entre un 20% y 30% aumentando el riesgo de accidente.
El 90% de la información del tráfico la recibimos a través de la vista, por esto es esencial que la visibilidad sea la mejor posible. No sólo tenemos que revisarnos la vista en una óptica o en una clínica oftalmológica, también tenemos que revisar el sistema de iluminación del vehículo y que el cristal del parabrisas estén limpio y en buen estado. ¿Cómo conseguimos esto último? Sin duda, con unas buenas escobillas.
El problema está en que las escobillas es uno de los elementos del coche al que le damos poca importancia y sólo nos acordamos de él cuando lo tenemos que conectar y ¡sorpresa! no realiza correctamente el barrido, chirría, no recoge bien el agua, deja rastros…. En invierno y primavera porque hay más posibilidad de lluvia y en verano porque se pegan los mosquitos en el cristal o simplemente se ensucia: siempre es importante tener garantizada una buena limpieza del parabrisas.
Cómo circular con buena visibilidad
Hay tres puntos clave, además de tu propia vista que tendrás que revisar anualmente en un centro especialista, para mejorar la visibilidad al volante:
Limpiaparabrisas en perfecto estado: revísalos periódicamente (ajustes, articulaciones, goma…) y cámbialos una vez al año, tanto los delanteros como el de la luneta trasera si lleva. Es importante utilizar productos de buena calidad porque el viento y los rayos UV del sol estropean la estructura de la goma. Las escobillas más baratas tienen prestaciones inferiores por lo que soportan peor las condiciones de temperaturas extremas, restos de insectos, etc.
Nivel de líquido del limpiaparabrisas: contrólalo de forma periódica para que el depósito siempre tenga líquido. En invierno recuerda echarle anticongelante.
Vaho interior: evítalo utilizando el sistema de climatización. También es importante revisar este sistema para que funcione correctamente en invierno y en verano.
Cuándo cambiar las escobillas limpiaparabrisas
Sabrás que las escobillas limpiaparabrisas funcionan bien si tras el barrido no aparecen rayas o como máximo aparecen tres rayas permanentes en el campo visual exterior (es decir, no están situadas en el campo de visión central).
Los fabricantes recomiendan cambiar las escobillas si aparece una única raya en el campo central de visión; el barrido deja como máximo cuatro rayas permanentes en el campo visual exterior o máximo 12 rayas no permanentes en todo el campo visual.
Es imprescindible cambiar las escobillas cuando aparecen superficies de agua que perduran en todas las zonas; aparecen velos o marcas de vibraciones.
En el mercado encontrarás modelos de escobillas con testigo de desgaste que te permitirá saber con más exactitud cuándo debes cambiarlas. En color negro están en buen estado, mientras que si el testigo cambia al color amarillo, significa que es el momento de sustituirlas.
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Consejos para el mantenimiento de las escobillas
Las escobillas son un elemento muy expuesto a las agresiones que ocasiona la climatología, más si el coche duerme en la calle, por eso es importante cambiarlas una vez al año. Un buen momento puede ser al inicio del otoño, antes de que comience la época de lluvia, frío, hielo y nieve, y cuando dejamos atrás las altas temperaturas del verano. Para alargar su vida útil y garantizar su buen funcionamiento durante los doce meses del año puedes seguir estos consejos que nos dan desde ‘Cuido mi coche’, una iniciativa de los principales fabricantes de recambios para el automóvil:
Cuando limpies el coche, limpia también los limpiaparabrisas pasando un paño humedecido con agua.
Nunca utilices productos químicos que puedan dañar las láminas de goma.
Los limpiaparabrisas dobles reducen a la mitad la vida útil del sistema del limpiaparabrisas.
Asegúrate siempre de que hay anticongelante en el líquido limpiaparabrisas para evitar que la lengüeta de goma de la escobilla se congele y se rompa.
Si durante las noches de invierno, con fuertes heladas o nevadas, tu vehículo permanece estacionado en el exterior, levanta las escobillas o pon una hoja de plástico o cartón entre éstas y el parabrisas.
No pongas nunca en marcha las escobillas cuando el parabrisas esté congelado.
Limpia la lengüeta de goma de todas las escobillas con regularidad, tanto del limpiaparabrisas delantero como del trasero.
Utiliza escobillas de calidad: por su mejor tipo de articulaciones generan menos vibraciones y ruido; garantizan una perfecta sujeción para evitar que se suelte durante la circulación; y el spoiler integrado que incluyen en toda la longitud de la escobilla reduce los ruidos y evita que la escobilla se levante mientras circulamos. Además, optimizan la curvatura de las escobillas para que la presión del limpiaparabrisas sobre el cristal sea la más adecuada, realizando un barrido uniforme.
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