Audi Driving Experience Sportscar
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Audi Driving Experience Sportscar

Eduard Fernández

Eduard Fernández

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Dicen que el saber no ocupa lugar y eso es aun más fuerte si lo que aprendes es a controlar las reacciones de tu coche. Un curso de conducción puede salvarte la vida, la tuya y la de tu familia. Audi sabedor de la importancia que esto representa, pone a disposición de sus clientes -y para todo el mundo- una serie de cursos de conducción que sin duda se adaptan a cualquiera de los perfiles de conductor.

La escuela de conducción está dirigida por Jordi Gené y cuenta con un equipo de especialistas que te transmitirán sus conocimientos de una manera impecable. Audi ofrece cinco tipos de curso de conducción: Dynamic, Progressive, Sportcar, Off Road, Winter Baqueira y Winter Sierra Nevada. Cada uno de estos cursos tratan la conducción de maneras distintas y con coches acorde a cada curso. Por supuesto siempre son último modelo de Audi por lo que la experiencia es doblemente interesante.

Dentro de las experiencias de conducción que ofrece Audi, la más deportiva es la Sportcar, ya que se realiza en circuito y con los coches más deportivos de la marca. Nada menos que el Audi R8 performance y el Audi RS5 fueron los protagonistas de la experiencia que vivimos en el circuito Ángel Nieto de Jerez.

La experiencia empezó con un breefing por parte de Sergio Cruz, jefe de instructores, quien nos explico todos los detalles de los coches y la experiencia que nos esperaba al saltar a la pista. Nos dividimos en tres grupos, de los cuales nos juntamos por parejas para compartir coche. En mi grupo empezamos con el ejercicio de frenada de emergencia que se realizaba en plena recta del circuito jerezano.

Aprendí mucho en este ejercicio, ya que allí mismo el instructor te explica todo lo que tienes que hacer y te da la confianza para probarlo ya en los primeros intentos. El ejercicio se realizaba con los RS5 y consistía en acelerar a fondo durante un corto tramo, para qué en una zona debidamente marcada mediante conos, frenar totalmente a fondo y hacer una maniobra esquiva en el último momento. Este ejercicio simulaba una frenada de emergencia con la consiguiente maniobra de evitar la colisión por alcance entre dos coches.

En los dos primeros intentos como no conoces la reacción del coche pequé de cauto y el instructor lo percibió, me lo comentó, invitándome a “no cortarme un pelo” y frenar con todas mis fuerzas. Realmente aprendí a confiar en la máquina y a fiarme en ella ante un supuesto problema real que requiera una frenada de emergencia. Quedé sorprendido de la potencia y estabilidad del Audi RS5 y eso que conozco de buena mano de que es capaz un coche así, ya que mi coche familiar es un RS6 C5 del 2004, que no se queda corto ni en frenos ni en prestaciones ya que iguala los 450CV del RS5. Con el RS5 ya no realizamos más ejercicios, pero aprendí algo muy valioso: ante un imprevisto no dudar, frenar con todas las fuerzas y dejar que la electrónica haga su trabajo.

Sportcar, el más deportivo

Después de las pruebas de frenado venía el plato fuerte, la toma de contacto y posterior prueba dinámica con los Audi R8 Performance. No todos los días se puede asistir a un evento de este tipo y tener los 5 sentidos para no perderse detalle era obligado.

El Circuito de Jerez era un viejo conocido para mi, puesto que había tenido la ocasión de hacer dos carreras de Endurance, en moto eso sí. Hacía algún tiempo que no giraba allí pero un circuito como este no se olvida fácilmente. Nos equipamos con verdugo y casco y nos dirigimos a los flamantes R8 que nos esperaban en el Pit-Lane. Empezaríamos realizando algunas curvas alternando el orden, así de este modo todos seguiríamos al monitor y podría darnos instrucciones. Estaríamos comunicados en todo momento por radio pero cuando el ritmo era alto el V10 de 620 CV roncaba tanto que apenas se oían las instrucciones.

Llegada al ápice frenando, paso por curva y salir acelerando fueron los ejercicios que practicamos. Es increíble lo fácil que resulta el R8 Performance, un “hipercar” en toda regla en su hábitat natural, un circuito de velocidad. La capacidad de frenada, el paso por curva con una exquisita estabilidad y la posterior aceleración permite acercarte poco a poco los límites, sin sustos ni riesgo. Las sensaciones son indescriptibles, hay que vivirlo, pero la adrenalina fluye cuando conduces un cochazo como el R8 en un circuito.

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Los frenos carbono-cerámicos paran el coche en muy pocos metros, es alucinante sentir como el culo del R8 serpentea al frenar a fondo a final de la recta de atrás. La electrónica está en un nivel realmente alto, lo que permite centrarte en pilotar sin riesgos.

Por fin llegaba el momento de realizar las vueltas completas al trazado ya que hasta este momento solamente hacíamos tres o cuatro curvas. El monitor impondría un ritmo alegre marcando mucho los puntos de frenada y la trazada. El objetivo de los “cursillistas”: seguirlo a cierta distancia sin perderle la estela. Realmente solamente tendríamos una vuelta detrás del monitor, por lo que tendría que aprovecharla. La recta de meta serviría para dejar paso al compañero y de ese modo los 4 coches que formábamos el grupo nos iríamos alternando.

Yo era el tercero de mi grupo por lo que tendría un par de vueltas para preparar la vuelta buena. Rodando en grupo es normal perder las referencias ya que al final el efecto goma se impone. Pero serían sin duda las vueltas buenas ya que por fin podríamos pisar el acelerador a fondo y dar rienda suelta al tremendo potencial del V10. Recta de meta y mi turno. Me toca ir detrás del monitor y empieza a darle gas. ¡Por fin la estela buena y a ritmo rápido de verdad!

Increíble como acelera el R8 al pisarle a fondo. La tracción Quattro es sencillamente primordial y la puesta a punto de las suspensiones de la versión performance son de auténtico coche de carreras. El monitor traza una línea perfecta y en dos o tres curvas entiendo que, el hilar fino es lo más importante, ya que el coche corre y frena mucho más de lo que realmente necesitas para ir rápido de verdad.

Casi no puedo oír las instrucciones que me canta por la emisora del sonido que emana el motor, alucinante. Con el chip carreras en “modo On” no dejo que se me escape ni un metro de más. Ahora si que estoy disfrutando. Realmente noto que lo aprendido en las horas previas me ha servido de mucho. La vuelta termina rápido pero el recuerdo me quedará para siempre. ¡que subidón!

Totalmente recomendable

Me baje del R8 con una sonrisa de oreja a oreja y con el convencimiento de que lo aprendido en esta jornada me servirá de mucho a partir de ahora. Realmente puede parecer que un curso de estas características solo sirve para quemar adrenalina, pero os puedo asegurar que sirve para mucho más que para disfrutar. Me reafirmo, lo que puedes aprender en los cursos de la Driving Experience te puede salvar de un buen susto e incluso librarte de un accidente grave. Además hay que destacar el montaje que realiza Audi en estos eventos. Como marca Premium que es no deja nada al azar y los buenos detalles permiten que esta experiencia sea un autentico lujo.

Me apuntaré al siguiente curso seguro, quizás el Dynamic o tal vez el Progressive, pero seguro que los 200€, si no eres cliente de la marca 240€, están de lo más bien invertidos. Solamente que los conocimientos adquiridos los pongas en práctica una sola vez, serán la mejor inversión que has podido hacer en tu vida. Te recomiendo que visites su página web ya que seguro encontrarás algún curso que te enseñará mucho, aprendiendo con diversión, la combinación perfecta.

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