Caballo ganador
Hace 10 años que Mercedes-Benz inventó un nuevo concepto de cupé con el CLS, el de los cupé de cuatro puertas. Desde entonces un sinfín de marcas han repetido esta fórmula de éxito en distintos tamaños y categorías.
BMW ya había probado suerte con el Serie 6 Gran Coupe, una declinación del deportivo de gran formato bávaro también con 4 puertas, concebido para competir con Mercedes CLS, Audi A7 y demás.
Ahora le toca el turno al Serie 4 de la mano del Gran Coupe, una variante de 4 puertas que mantiene la misma longitud y la misma batalla que el modelo de 2 puertas. A su vez el Serie 4 es también una declinación del Serie 3.
Después de verlo en vivo y de conducirlo es fácil vaticinar un gran futuro a este nuevo modelo. Su carrocería es extremadamente atractiva, su chasis es una herramienta de precisión perfectamente calibrada y su motor de 4 cilindros turbo hace que vaya como un avión.
Una línea que enamora
No importa el ángulo desde el que lo mires, el nuevo Serie 4 Gran Coupe tiene una carrocería excepcionalmente bella. En la presentación internacional que BMW organizó en Bilbao todas las unidades de prueba montaban el Kit M.
El coche ya es atractivo de por si pero es que el Kit M le sienta de maravilla. Según BMW España este opcional que pasa de los 3.000 €, en el lanzamiento se ofertará por un precio inferior a los 1.000 €. El Kit M consta de llantas de aleación de 18”, parachoques específicos, volante y asientos deportivos.
Todo el frontal hasta la altura del pilar A es idéntico al del Serie 4 de 2 puertas. Capó, faros, aletas, parachoques y parabrisas son intercambiables entre si. El morro es muy bajo y ancho con lo que incluso en parado da sensación de velocidad.
La vista lateral es donde cambia por completo, la estilizada línea de techo, las ventanillas de las puertas sin marco y la parte final del portón del maletero son pura y símplemente perfectas.
Visto desde la zaga encontramos unos pilotos en forma de “L” tal y como nos tiene acostumbrados BMW en su última generación de modelos. Estos grupos ópticos traseros cuentan con tecnología LED de serie.
Más amplio que un cupé tradicional
Delante los asientos deportivos con regulación eléctrica opcionales son muy confortables. La instrumentación es muy clara y en opción podemos disfrutar del práctico Head-Up Display que proyecta información de la navegación, de la vía y del vehículo en tiempo real en el parabrisas.
Todos los mandos están donde uno espera encontrarlos y parece que BMW ha dado un paso adelante en lo que a calidad de acabados en el interior. El plástico de la pieza con la que cierras la puerta tiene un tacto muy agradable.
La forma cupé de la carrocería con una prominente línea descendente reduce el espacio libre a la altura de la cabeza en las plazas traseras, aunque hay más espacio del que parece. Un adulto de 1,80 metros de alto entra perfectamente. Si se sienta algo estirado, nada muy poco, entonces la cabeza no toca con el techo. Por el contrario con una posición completamente erguida entonces si tocamos con la parte final del techo.
El espacio detrás está perfectamente aprovechado y es mucho más cómodo que la mayoría de cupé de 2 puertas. Además, presenta una práctica solución en la banqueta trasera que da continuidad al respaldo hasta llegar a la puerta con una zona acolchada muy cómoda.
Todo ello se ha conseguido en gran medida gracias a que la línea del techo es 12 mm más alta que la del 2 puertas y porque esta línea de techo se ha prolongado 112 mm hacia atrás. Estas modificaciones han aportado un extra de 27 mm detrás.
Aunque el vehículo está homologado como un 5 plazas, la banqueta trasera sólo ofrece un buen nivel de confort a 2 adultos. La plaza central es demasiado estrecha, alta y con un mullido extremadamente duro. Por si faltaba algo no hay apenas sitio para los pies del pasajero de la plaza central.
El maletero en configuración de 5 plazas ofrece 480 litros, exactamente la misma capacidad de carga que el Serie 3 berlina. Esta cifra hace que el Gran Coupe cuente con un volumen 35 litros superior al del Serie 4 2 puertas.
Abatiendo la segunda fila con respaldo tipo 40/20/40 podemos acrecentar el espacio de carga hasta 1.300 litros. Este volumen máximo es 200 litros menor que el de un Serie 3 Touring y 300 litros inferior al de un Serie 3 GT.
Dos coches con un botón
La dirección deportiva variable es de serie en el Serie 4 Gran Coupe así que con el botón para cambiar de modo de conducción, también de serie, podemos modificar su tacto a placer. Con este botón podemos cambiar entre los modos: Eco Pro, Comfort, Sport y Sport Plus.
Con el modo Eco Pro el Serie 4 Gran Coupe ofrece un tacto suave e incita a circular lo más tranquilo y relajado posible. La dirección pasa a ofrecer poco feedback y el pedal del acelerador, por mucho que lo pises apenas hace que el motor acelere ni un ápice.
Además, la caja de cambios automática de 8 relaciones siempre circula con la marcha más alta posible y si levantas el pie del acelerador llega a activar un modo inercia en el que el cambio se desacopla para aprovechar la energía cinética del vehículo.
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Con este modo se podrían llegar a conseguir consumos medios en torno a los 7 l/100 km, una cifra que no está nada mal para un deportivo de 245 CV con motor turbo de 2 litros. En el modo Comfort tal y como su nombre indica pasa a ser lo más cómodo posible.
Para los que nos gusta conducir están el modo Sport y Sport Plus. Con el primero la caja de cambios estira al máximo cada marcha, la dirección pasa a ser lo más directa posible y la respuesta del pedal del acelerador es instantánea.
El Sport Plus va un paso más allá dado que desconecta los controles, aunque estos quedan en un estado latente para poder llegar a intervenir en una situación demasiado crítica. La gran ventaja de este modo es que si ponemos la palanca del cambio en modo secuencial, entonces por fin disfrutamos de un modo 100% manual de verdad. Si no subes de velocidad el motor llegará al corte de inyección y la electrónica de la caja no hará nada por subir de velocidad.
Si quieres desconectar del todo el control de estabilidad y llegar al modo DSC OFF de verdad debes presionar unos segundos el botón del DSC nada más arrancar el vehículo, cuando el modo de conducción es el que viene por defecto. De esto modo tu pie derecho, tus manos y tu cabeza serán las únicas unidades de control de este cupé de tracción trasera.
En conducción deportiva logramos una media de 11,5 l/100 km después de un total de más 300 kilómetros combinando ciudad, carretera y autovía. La realidad es que sólo quedaba un cuarto de depósito cuando lo devolvimos.
4 cilindros que parece un 6
El motor del 428i es una pasada. Hasta la fecha todavía no lo había podido probar y quedé gratamente sorprendido. Empuja casi tanto como un motor de 6 cilindros atmosférico de los que nos tenía acostumbrados BMW antes. Esto se debe al turbocompresor que sobrealimenta a esta mecánica de 2 litros y sólo 4 cilindros.
La entrega de par de 350 Nm está disponible de forma continua entre las 1.250 y las 4.800 rpm. Esto hace que dispongas de un gran empuje prácticamente en todo el ancho de revoluciones. Por si esto era poco, entre las 5.000 y las 6.500 ofrece 245 CV.
Sus prestaciones son además espectaculares. Con esta mecánica el Serie 4 Gran Coupe es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 6 segundos y alcanza una velocidad punta autolimitada electrónicamente a 250 km/h.
Tres son las cajas de cambio disponibles en este modelo: una manual de 6 velocidades, una automática de 8 velocidades y una versión deportiva de esta última con una palanca diferente y con levas detrás del volante. Esta caja de 8 velocidades que fabrica ZF es el mejor cambio automático que he probado hasta la fecha.
Probamos el 428i
En el evento organizado por la firma alemana en el País Vasco sólo tuvimos la oportunidad de probar el 428i, la motorización intermedia de la oferta mecánica de gasolina. Además, todas las unidades lucían el mismo color azul metalizado Estoril Blau (azul en alemán) y equipaban también el Kit M.
Cuando te subes a un 4 cilindros turbo esperas que el motor no vaya a emocionarte en cuanto al sonido se refiere. No obstante, en BMW cuentan con un equipo de ingenieros especializados en afinar sus mecánicas en lo que a sonido se refiere. Madre mía que gran trabajo han logrado con el 428i.
Mientras que con el modo Eco Pro el sonido del motor es de lo más soso y anodino. Cuando activas el modo Sport el motor ruge casi tanto como un 6 cilindros atmosférico de los de antes. Por fin un motor turbo que suena casi tanto como un atmosférico. ¡Bravo!
La ruta en la que pudimos disfrutar del brillante Serie 4 Gran Coupe nos llevó desde la misma puerta del Museo Guggenheim de Bilbao hasta otro edificio también proyectado por el genial arquitecto canadiense Frank Owen Goldberg más conocido como Frank Gehry, nos referimos al hotel de las bodegas Marqués de Riscal en la localidad de El Ciego (Rioja Alavesa).
En autovía demostró un tacto sensacional, el chasis del Serie 4 es una delicia. Este es de esos coches en los que te sientes igual de cómodo a la hora de hacer una carretera de montaña como en un viaje largo de autovía.
Sólo pesa 1.510 kilos y su equipo de suspensión está perfectamente calibrado, todo ello hace que sea muy ágil. De hecho la longitud de 4.638 mm es exactamente la misma y la distancia entre ejes de 2.810 mm también.
En una carretera revirada que nos condujo a través de las comunidades autónomas de País Vasco, Castilla León y La Rioja disfrutamos mucho gracias al sensacional equilibrio dinámico del 428i con el Kit M. En todo momento sientes el control sobre el vehículo, el tren delantero lee hasta el último milímetro de la carretera y el tren trasero está ahí siempre para ayudarte a colocar el coche en la salida de la curva. Una delicia.
Quiero uno
El Serie 4 Gran Coupe está disponible en 6 niveles de acabado: Básico, Sport, Modern, Luxury, M Sport Pack y por encima de todos ellos se encuentra el exclusivo programa de personalización Individual. De entre todas las opciones el M Sport Pack le sienta como anillo al dedo, aunque el coche es de por si atractivo incluso con un acabado Sport.
De la gama gasolina el 428i es una de las opciones más equilibradas entre prestaciones, diversión y consumo. Además, la diferencia de precio con el 420i lo hace sumamente atractivo. El 420d sería la opción más recomendable de la gama diésel, ambos motores están disponibles además de forma opcional con sistema de tracción integral xDrive.
La gama empieza con los 39.300 € del 420i, no obstante, merece la pena estirar un poco más hasta llegar a los 44.300 € del 428i, vale lo que cuesta. Un habitáculo de calidad, un chasis impecable y un motor que emociona.
Un estupendo coche de BMW que ya quisieran muchos.