Amplitud asequible
El segmento de las berlinas basadas en plataformas del segmento B ha ido creciendo paulatinamente estos últimos años. Si bien su mayor objetivo comercial se encuentra en países emergentes, el hecho de tratarse de una categoría más económica que las berlinas basadas en compactos lleva a vehículos como el Citroën C-Elysée a contar con su propio espacio también en los mercados europeos. El espacio interior es, sin duda, la principal baza de un coche que dispone de uno de los maleteros más grandes de su clase.
Hace unos meses, el fabricante francés introdujo dos nuevos motores en la gama, entre los que se encuentra el BlueHDi de 99 CV de la unidad probada. Sus virtudes radican, sobre todo, en su equilibrio general y su nivel de eficiencia. Otra de las bazas del modelo de la marca del doble chevrón es su precio asequible pues esta versión Exclusive con pintura metalizada cuesta 17.660 euros. Además, incluyendo la oferta promocional de 2.400 euros de la marca, baja hasta unos ambiciosos 15.260 euros. Algunos de sus principales rivales de segmento son el Seat Toledo, el Skoda Rapid o el Renault Fluence.
Sobriedad y discreción
La berlina de tres volúmenes de la marca francesa está basada en la plataforma del C3, modificada a conciencia para aumentar la distancia entre ejes. A nivel de diseño, el C-Elysée no posee unos rasgos rompedores, sino que más bien dispone de una estética sobria y clásica, evidencia clara de que su objetivo principal no consiste en “entrar por los ojos” en un primer vistazo.
Exteriormente, destaca por un “look” robusto, que queda acreditado por aspectos como la prominencia de su paragolpes delantero, su anchura de vías o su elevada línea de cintura. El frontal está presidido por una parrilla donde el protagonista es el logo de los dos chevrones, que se prolonga en dos franjas cromadas que ocupan toda la parrilla superior. De la inferior cabe señalar que tiene un diseño de tipo panal de abeja y que está flanqueada por los faros antiniebla.
El modelo de Citroën posee unas proporciones compactas, partiendo de la base de que su longitud es de 4,42 metros. Cuenta con un voladizo delantero bastante corto, lo que fomenta que el vehículo parezca ser de menor tamaño del que posee realmente. Hay que tener en cuenta que la pintura gris metalizada de esta unidad es opcional y tiene un coste de 360 euros.
Espacioso habitáculo
Una vez dentro del C-Elysée se descubre cuáles son sus principales puntos fuertes. Lo primero es el espacio, ya que el puesto de conducción ofrece una amplitud generosa además de un asiento cómodo que brinda una correcta sujeción del cuerpo. Es fácil conseguir la posición más idónea al volante, aunque éste no se puede regular en profundidad. Sólo es posible hacerlo en altura.
A diferencia de lo que suele ser habitual en los modelos de Citroën, el diseño del tablero y del salpicadero es muy poco arriesgado y sofisticado. La intención de la marca, bien conseguida por cierto, es transmitir resistencia y robustez por encima de todo, cumpliendo con la filosofía del vehículo. Eso origina, sin embargo, que se haya abusado de los plásticos duros, con pocas concesiones a materiales agradables al tacto. En general, el uso de los mandos es sencillo e intuitivo con algunas excepciones como el de los pulsadores de los elevalunas eléctricos, situados detrás de la palanca de cambios y no en las puertas. El aspecto de las dos pequeñas pantallas digitales monocolor con fondo negro (tablero y panel de instrumentos) es anticuado para los tiempos que corren.
La amplitud de la segunda fila es realmente buena y permite a dos adultos viajar de forma holgada. La plaza central no es tan generosa pero es más que razonable para trayectos ocasionales. Y es que el aprovechamiento del habitáculo es destacable, sobre todo en cuanto a separación entre filas y a altura al techo. La capacidad del maletero es otro de los puntos clave del C-Elysée pues, con 506 litros, es de las más ambiciosas del segmento.
En materia de equipamiento, esta unidad está enmarcada en el acabado Exclusive, el más equipado de los dos disponibles en la gama. Teniendo en cuenta que se trata de un vehículo de precio muy ajustado, dispone de un listado más que correcto que abarca ESP, airbags frontales y laterales delanteros, radio-CD MP3 con Connecting Box (con entradas USB y de tipo Jack), Bluetooth, elevalunas eléctricos delanteros y traseros, sensor de aparcamiento trasero, control de presión de neumáticos, indicador de cambio de marcha, regulador y limitador de velocidad, aire acondicionado, pack Look Cromo y faros antiniebla, entre otros elementos.
Mecánica equilibrada
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Uno de los motores con los que Citroën ha puesto al día la gama del C-Elysée es el BlueHDi, que ha sido el escogido para esta prueba. Este propulsor de cuatro cilindros, que cumple con la normativa de emisiones Euro 6, cuenta con 99 CV de potencia y un par motor de 254 Nm a 1.750 rpm. Esta mecánica se comporta muy bien a bajas revoluciones, con una respuesta animada y un empuje que le garantizan una buena salida desde parado.
El motor se asocia a una caja de cambios manual de cinco velocidades cuyo tacto es bastante preciso. En marchas cortas, el comportamiento del motor lleva al vehículo a desenvolverse muy bien. Sin embargo, cuando llega el momento de cambiar a marchas largas, los desarrollos se convierten en un hándicap y obligan a tener que jugar con el cambio algo más de la cuenta. Donde más se observa esta situación es a la hora de afrontar carreteras rápidas en subida a velocidad constante, momento en que se aprecia cierta falta de ímpetu en el propulsor.
No hay que pasar por alto que el motor es silencioso, lo que se percibe a velocidades urbanas. Sin embargo, pero podría mejorarse la insonorización del habitáculo, ya que por encima de los 100 km/h llegan a los oídos algunos decibelios más de la cuenta. En el ámbito de la eficiencia, el BlueHDi ofrece muy buenos resultados. Y es que, si bien los 3,8 litros cada 100 kilómetros de las cifras homologadas por la marca son difíciles de conseguir, la media obtenida en esta prueba fue de 5,5 litros, una cifra que no está nada mal para su cilindrada y potencia.
Concebido en clave de confort
En lo que respecta a la dinámica de la berlina francesa, cabe señalar que su filosofía está claramente orientada hacia el confort de marcha, algo que se observa sobre todo al rodar por autopista. Se trata de un vehículo de conducción sencilla, al que es muy fácil habituarse, con un tarado de suspensión que filtra bien las irregularidades del asfalto. Se nota, en este sentido, que se trata de un vehículo pensado sobre todo para mercados como China o Rusia, donde es habitual moverse por carreteras en mal estado.
Por su parte, la dirección se muestra suave, precisa y bien asistida y transmite además información suficiente tanto del firme como del comportamiento del vehículo. Hay que tener claro que no estamos ante un coche ideado en base a parámetros deportivos, sino más bien para una conducción tranquila. Hay que destacar que se muestra estable por carreteras reviradas a velocidades convencionales.
No obstante, las inercias no pasan desapercibidas cuanto se aumenta el ritmo y hacen acto de presencia por medio de ciertas oscilaciones de la carrocería. Al circular por ciudad, el C-Elysée registra una buena maniobrabilidad teniendo en cuenta su longitud. Por las estrechas calles urbanas sale a relucir nuevamente la facilidad de manejo del modelo de Citroën.
Conclusión
La berlina de la marca de los dos chevrones se caracteriza por ser un vehículo honesto, espacioso y práctico pensado, principalmente, para los conductores que buscan trasladarse del punto A al punto B a un precio asequible. El hecho de contar con uno de los mejores maleteros de su categoría es un punto a favor a la hora de decantarse por un modelo que, si bien está concebido sobre todo para mercados emergentes, también tiene su hueco en la Vieja Europa.
En general el coche por lo que cuesta no esta mal. Solo que tiene problemas de fábrica con el sistema anti contaminación de fabrica y citroen no se hace responsable. Suele ocurrir al tercer año y/o entre 50 y 70.000 km. Somos muchos perjudicados. Se pueden encontrar comentarios negativos en algunas páginas. La reparación, según la honestidad del taller va desde 700 a 1.300?. No recomiendo comprarlo.