El más barato de los auténticos siete plazas
El Hyundai Grand Santa Fe se pensó, esencialmente, para el mercado americano donde los SUV de seis plazas en tres filas de asientos 2+2+2 tienen un importante mercado. Allí, la marca decidió sustituir el Santa Fe anterior por un nuevo modelo de siete plazas con la tercera fila apta para niños y desarrollar una versión larga del mismo modelo para sustituir al Veracruz, un coche que aquí se vendió en cuentagotas bajo el nombre de iX55.
El Santa Fe, no obstante, es un producto global y la marca decidió lanzarlo también en Europa para lo que adaptó dos motores diésel y amplió el catálogo con versiones de dos y cuatro ruedas motrices. Hecho esto, lanzar el Grand Santa Fe en Europa era una cuestión más de voluntad que de otra cosa ya que la adaptación, teniendo en cuenta que ambos modelos, corto y largo, comparten plataforma, era muy sencilla. Hyundai se lo ha estado pensando algún tiempo y ahora, finalmente, se ha decidido a ofrecer también este modelo en Europa aunque con una gama limitada y situado casi más como el tope de la gama Santa Fe que como un modelo diferente.
Así, Hyundai venderá en España dos versiones de este SUV de gran tamaño y siete auténticas plazas. La variante Tecno, ya muy bien equipada, se comercializará al precio de 46.640 euros y la versión Style, con todo lo que puede llevar un Grand Santa Fe, se comercializará por 49.690 euros. Estos precios suponen 3.150 y 2.200 euros más que los Santa Fe con equipamiento equivalente.
El Grand Santa Fe mide 4,91 metros de largo por 1,88 de ancho y 1,69 de alto. Es imperceptiblemente más ancho y más alto que el modelo corto pero la gran diferencia está en la longitud, ya que crece en 22,5 cm y en la distancia entre ejes, ampliada en 10 cm hasta los 2,80 metros. Estos dos aumentos de cotas son los responsables de la ampliación del espacio para los ocupantes con lo que este Grand Santa Fe se convierte en un auténtico modelo de siete plazas con las dos de la tercera fila aptas para personas adultas.
La segunda fila cuenta con más espacio para las piernas que la del Santa Fe corto pero, además, tiene otras ventajas. De entrada, es deslizante, de manera que puede adelantarse hasta 15 cm si se necesita más espacio de maletero o ofrecer más espacio a los usuarios de la tercera fila. Además, tiene el respaldo partido en tres mitades en proporción 40/20/40 y ese mismo respaldo es reclinable para aumentar el confort de los pasajeros traseros. La plaza central tiene una buena cota de altura pero resulta incómoda por la dureza del respaldo.
La tercera fila es más amplia de lo que suele ser habitual en un SUV de este tipo. Lo peor es el acceso, ya que sólo el asiento central del lado del acompañante bascula hacia delante para facilitar el acceso (el del lado del conductor no tiene esa funcionalidad y abatiendo el respaldo no se genera el hueco suficiente para un acceso cómodo). El hueco que queda, no obstante, no es muy ancho, de manera que, para entrar y salir de la tercera fila se requiere cierta agilidad física. Los asientos, no obstante, son grandes y cómodos y su único pero es una altura del piso a la banqueta corta que obliga a flexionar mucho las piernas. Pese a ello, son plazas perfectamente operativas para personas adultas, incluso para enfrentar un desplazamiento de un centenar de kilómetros sin problemas. Para niños, son plazas perfectas.
Hyundai ha cifrado el aumento de la habitabilidad en +23 mm de espacio para la cabeza en la segunda fila y +33 mm en la tercera con respecto al Santa Fe mientras que en el espacio para las piernas se han ganado 50 y 35 mm en la segunda y la tercera filas respectivamente y en anchura a hombros 8 y 20 mm. El otro beneficiado del incremento de cotas es el maletero que pasa de los 585 litros del Santa Fe a los 634 de esta versión larga. Eso con los asientos centrales en su posición retrasada y la tercera fila abatida. El problema del maletero es el propio de todos los coches con tres filas de asientos; la altura elevada fruto del abatido de los asientos de la tercera fila que quedan enrasados en el piso.
Las diferencias estéticas entre este Grand Santa Fe y su hermano corto están en el frontal (parrilla más grande con cuatro nervios horizontales en lugar de tres y nuevos antiniebla), en el diseño de las llantas y de los retrovisores exteriores, en el doble escape trasero y en la tercera ventanilla trasera, apreciablemente más grande para aumentar la visibilidad de los pasajeros de la tercera fila. Además, este modelo dispone de un discreto alerón de techo y de barras de techo en negro.
En el interior no hay cambios. El salpicadero es el mismo, los huecos portaobjetos también y sólo las contrapuertas traseras se modifican ya que las puertas son más grandes.
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Por lo que respecta al equipamiento, todos los Grand Santa Fe dispondrán de airbags de rodillas (además del resto de los habituales), ordenador de a bordo con instrumentación de tipo TFT cuya iluminación no va en función de si tenemos o no las luces encendidas sino de la iluminación ambiental exterior, techo panorámico practicable para las tres filas de asientos, tapicería de cuero, dirección Flex Steer, con tres modos de asistencia (normal, confort y sport), climatizador, faros de xenón, radio con CD, USB y Bluetooth, cámara de visión trasera, asistente trasero de aparcamiento (le falta el delantero), navegador, llave inteligente con puesta en marcha por botón, luces y limpias automáticos y un práctico enchufe de 230 voltios en el maletero.
Sobre este equipamiento, la versión Style añade llantas de 19 pulgadas, climatizador para la tercera fila (algo de lo que el Santa Fe corto de 7 plazas carece), portón trasero automático, cristales traseros oscuros con cortinillas retráctiles en las ventanillas, faros inteligentes, pilotos traseros de LED y asientos eléctricos, calefactables y ventilados. Además, todos los Grand Santa Fe tienen un depósito de más capacidad (71 litros contra 64 del Santa Fe).
El coche se venderá con un único conjunto de motor-transmisión que utiliza el propulsor diésel 2.2 de 197 CV y 436 Nm de par asociado a un cambio automático de seis velocidades y a un sistema de tracción a las cuatro ruedas con control electrónico. Todo ello está disponible también en las versiones tope de gama del Santa Fe corto. Este nuevo modelo, que pesa algo más, tiene una velocidad punta superior pero también gasta más (7,6 l/100 km contra los 6,8 de su hermano).
Hyundai nos permitió probar este nuevo modelo en una presentación realizada en Madrid. El recorrido propuesto era corto e incluía una pequeña parte de pista. Bastó para confirmar que va casi igual que el Santa Fe corto cuya prueba tenéis aquí. Es un coche básicamente orientado al confort de marcha, bastante silencioso y de andar refinado, que prefiere las autopistas a las carreteras de montaña.
En asfalto destaca por su notable aplomo y por una suspensión menos blanda que en generaciones precedentes lo que le proporciona una estabilidad muy mejorada con respecto, por ejemplo, al antiguo ix55. Además, el motor tiene bajos y acelera con garantías aunque no es excesivamente elástico y "se acaba" pronto. El cambio es algo perezoso pero compensa por el hecho de disponer de seis relaciones aunque si se intenta circular con algo de dinamismo, el cambio sube y baja marchas constantemente con lo que se penaliza el consumo.
Los acabados y los materiales utilizados están a la altura de algunos de sus rivales directos como el Toyota Land Cruiser o el Mitsubishi Montero (pese a que el Hyundai no es un todoterreno como los dos coches citados, si puede considerarse una alternativa a los mismos por tamaño y número de plazas). Otros teóricos rivales serían el Land Rover Discovery (muy superior al Hyundai en off road e incluso en habitabilidad pero más caro), el veterano Volvo XC90, el Audi Q7 o el BMW X5. Estos tres últimos, coches claramente premium, son también apreciablemente más caros.
Así las cosas, Hyundai buscará hacerse un hueco entre los SUV de lujo de siete plazas con un coche que, a falta de imagen, atacará con un precio que, sin ser barato, sí es mucho más asequible que el de sus rivales. Familias numerosas que, por el motivo que sea, prefieran no comprar un monovolumen o clientes de SUV que quieran mucho espacio de maletero y siete plazas ocasionales serán sus principales clientes. Hyundai anunció que pretende vender al año unos 500 Grand Santa Fe para un global de 2.000 unidades para la gama Santa Fe.
Sencilla mente precioso