Skoda lanza al mercado el primer automóvil híbrido enchufable de su historia: el Superb iV. Este modelo, en compañía del 100% eléctrico Citigoe iV, sirve como punto de partida para la submarca iV de vehículos electrificados. El Skoda Superb iV entrega una potencia total de 218 CV y promete una autonomía máxima de 62 km en modo eléctrico. Ya está a la venta en España con precios que parten desde 39.250 euros (34.950 euros una vez aplicada la promoción de lanzamiento).
El Superb que nos faltaba
La firma checa puede presumir de una amplia gama de turismos marcada por el sentido práctico y la racionalidad; y si algo le faltaba para estar verdaderamente al día era ofrecer versiones híbridas o eléctricas. Pues bien, la nueva submarca iV se ocupará precisamente de resolver dicha carencia con el objetivo de copar el 25% de las ventas de Skoda en el año 2025. De momento, los dos primeros modelos en estrenar el logotipo iV son el eléctrico Citigoe iV y el híbrido enchufable Superb iV. Hemos tenido ocasión de probar brevemente ambos modelos con motivo de su presentación dinámica; del Citigoe iV os traeremos próximamente nuestro primer contacto, y en este artículo compartiremos con vosotros nuestras impresiones después de haber visto, tocado y conducido el Superb iV.
La variante PHEV de la gran berlina de Skoda se ajusta, como es lógico, al restyling aplicado este mismo año -aquí nuestra primera videoprueba del nuevo Skoda Superb-. Está disponible igualmente con carrocería liftback o con la familiar Combi, y no presenta diferencias estéticas más allá del logo identificativo… y la toma de electricidad, claro. Por lo demás, el Superb iV sale a la venta con los mismos niveles de acabado; aunque no habrá versión Scout para esta variante porque su sistema PHEV es de tracción delantera y no 4x4.
En el habitáculo sucede un poco lo mismo, y sus mínimos cambios sirven como adaptación al sistema motriz del vehículo. La consola central incorpora un botón ‘e’ destinado a permitirnos seleccionar el modo de propulsión; y el sistema de infoentretenimiento muestra el estado de carga de la batería y los flujos de energía en la pantalla central y el cuadro de instrumentos.
La batería se sitúa bajo los asientos traseros provocando el desplazamiento hacia atrás del depósito de gasolina, que rebaja su capacidad a 50 litros. Como siempre, estas modificaciones afectan negativamente al maletero, cuya capacidad se queda en 485 litros para la berlina (lo que supone perder 140 litros) y 510 litros para el Combi (150 litros menos). No disponemos de un doble fondo como tal; y si bien disponemos de un espacio destinado a guardar las mangueras eléctricas, no queda lugar para una rueda de repuesto.
Potente y con 'Etiqueta Cero'
El sistema híbrido emplea un motor de gasolina 1.4 TSI de 115 kW (156 CV) conectado a una caja de cambios DSG de 6 velocidades en la que se integra el propulsor eléctrico de 85 kW (116 CV). La potencia máxima del conjunto asciende a 160 kW (218 CV), con un par máximo de 400 Nm. El Superb iV acelera de 0 a 100 km/h en unos buenos 7,7 segundos y puede alcanzar una velocidad máxima de 224 km/h con ambos motores en uso. El generoso ciclo de homologación WLTP registra un consumo combinado de 1,5 l/100 km (14 kWh/100 km en modo eléctrico), con unas emisiones de 33g CO2/100 km; ya os podéis imaginar que en el “mundo real” será difícil obtener estos valores.
La batería de iones de litio presenta una capacidad de 13 kWh que permiten una autonomía máxima de 62 km en modo eléctrico, también según WLTP. En un enchufe doméstico de 2,3 kW, la carga de la batería lleva cinco horas, tiempo que podremos rebajar a 3,5 horas en un wallbox de 3,6 kW. Se echa en falta la posibilidad de cargar a una potencia superior y, con ello, reducir la espera.
El chasis ha recibido adaptaciones para ajustarse al peso y características del Superb PHEV, pero nuestra ruta de pruebas entre Ámsterdam y La Haya, por carreteras perfectamente llanas y rectas, no nos permitió extraer conclusiones sobre el dinamismo del vehículo. Al menos, el hecho de circular por tramos de ciudad y autopista sí dio lugar a que nos hiciésemos una idea en cuanto al rendimiento del sistema híbrido.
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Siempre que encendamos el coche, lo hará con el modo eléctrico activado para que podamos iniciar la marcha en silencio, sin emitir gases y contando con la buena dosis de potencia del propulsor. Podemos circular de este modo siempre que la batería cuente con una reserva mínima, umbral que podemos definir nosotros mismos haciendo uso del menú correspondiente. De hacerlo, el vehículo se encargará de poner en marcha el motor de gasolina cuando corresponda -usándolo en solitario si es preciso- para garantizar el nivel de carga fijado.
Por supuesto, podemos activar el modo híbrido cuando nos interese y dejar que el coche tome decisiones por nosotros; siguiendo este programa, tratará de equilibrar la eficiencia energética y el rendimiento, inclinando la balanza hacia este último cuando activemos el modo Sport. En el sentido contrario, y como en tantos otros híbridos y eléctricos, el selector del cambio cuenta con un modo B que eleva el nivel de recuperación de energía incrementando al mismo tiempo la "retención" del motor; la diferencia es lo bastante apreciable como para casi permitirno dejar el pedal de freno para una emergencia.
Pasando a cuestiones prestacionales, la sensación de empuje es muy positiva incluso cuando sólo uno de los propulsores mueve el vehículo, gracias al equilibrio de potencia que existe entre ambos; además, el encendido y apagado del motor térmico está casi exento de vibraciones, lo que otorga “transparencia” extra al sistema híbrido. Doy buena nota asimismo a la insonorización general del habitáculo, bien aislado de la rumorosidad del motor de gasolina así como del ruido aerodinámico y de rodadura.
Con todos estos factores a su favor, sumados al enorme espacio interior y el aceptable sacrificio del maletero (que sacrifica parte de su espacio pero no sus formas), el Superb iV se postula como una opción muy atractiva no solamente como berlina viajera sino también para el uso diario en las grandes ciudades. Lo digo, más que nada, para que lo tengáis en cuenta por aquello de las restricciones de tráfico y porque este coche luce en el parabrisas la etiqueta ‘0’ de la DGT.
El Skoda Superb iV ya está a la venta en España con los niveles de acabado Ambition, Style, SportLine y Laurin & Klement; el equipamiento de serie incluye llantas de aleación de 17”, cuadro de instrumentos digital con pantalla de 10,25”, navegador con pantalla de 8”, con visión de 360 grados y conectividad Android Auto y Apple CarPlay. Os dejo a continuación la tarifa oficial, indicando entre paréntesis el precio una vez aplicado el descuento de promoción:
Skoda Superb iV Ambition 39.250 € (34.900 €) Skoda Superb iV Style 40.900 € (37.400 €) Skoda Superb iV SportLine 45.100 € (38.950 €) Skoda Superb iV L&K 48.200 € (43.800 €) Skoda Superb Combi iV Ambition 40.500 € (36.100 €) Skoda Superb Combi iV Style 42.150 € (37.750 €) Skoda Superb Combi iV SportLine 46.150 € (40.000 €) Skoda Superb Combi iV L&K 49.450 € (45.050 €)