Con la renovación de este utilitario urbano coreano de 3,58 m de longitud, el modelo recibe un rediseño con el que su imagen no sólo se actualiza sino que también se integra en la línea estética de los nuevos modelos de Hyundai. Pese a tratarse de un vehículo de tamaño contenido su habitáculo, homologado para cinco ocupantes, está muy bien aprovechado y ofrece uno de los maleteros más capacitados de su segmento, con 225 litros. Para esta prueba hemos escogido la variante más potente de la gama, movida por la nueva y eficiente mecánica 1.2 de 85 CV que optimiza los datos de consumo y emisiones del anterior motor 1.2 de 78 CV. La larga lista de competidores del i10 integra al Fiat 500, Ford Ka, Nissan Pixo, Peugeot 107 o Subaru Justy, entre otros.
Diseño
Pese a que los cambios recibidos por el i10 hace unos meses no son de gran profundidad, sí conducen a actualizar la apariencia del vehículo. Y es que le han cambiado la cara al modelo, aportándole una mayor frescura y un aspecto más desenfadado. En este sentido, cabe fijar la atención en el frontal, pues cuenta con una nueva parrilla hexagonal que sigue la línea de diseño que ya conocemos de otros modelos de la marca coreana. Las tomas frontales de aire del pequeño utilitario urbano de 3,58 m de longitud también son de nueva factura. Destaca además el rediseñado paragolpes del color de la carrocería, que ahora es algo más bajo. Todo ello sin olvidar la nueva forma de los faros antiniebla, que pasan a ser más angulosos y contribuyen a lograr un aspecto más actual. Al observar el vehículo de perfil, deben subrayarse los intermitentes integrados en los retrovisores y la inclusión de la moldura lateral de estreno, además de las nuevas llantas de aleación de 14 pulgadas. Mientras tanto, en la parte trasera del automóvil cabe destacar la remodelación de los pilotos, al igual que un paragolpes algo más prominente, distinto al del modelo anterior.
Habitabilidad
Una vez que nos acomodamos en el puesto de conducción del i10 comprobamos que su contenido tamaño no se refleja en un habitáculo pequeño y estrecho. Más bien al contrario. Y es que los diseñadores de Hyundai han sabido aprovechar muy bien el espacio, pues percibimos una amplitud más que aceptable tratándose de un vehículo de sólo tres metros y medio. Por lo que respecta al diseño interior del vehículo destaca la retroiluminación de color azul en los indicadores del panel de instrumentos, gracias a la cual se consigue que su visibilidad sea realmente buena. También encontramos otros detalles que hacen más atractivo el habitáculo como las manecillas cromadas interiores de las puertas y el pomo de la palanca de cambios cromado. También aquí hallamos otra de las novedades del nuevo i10. Se trata del indicador de cambio de marchas ecológico, que se encarga de avisar del momento más idóneo para cambiar de relación en términos de eficiencia. En general, estamos ante un vehículo con acabados de buena calidad si tenemos en cuenta su ambicioso precio. Por otra parte cabe señalar que, a diferencia de algunos de sus competidores directos, está homologado para cinco plazas, si bien la central es muy justa. No obstante, dos adultos podrán alojarse de forma bastante espaciosa. También destaca el volumen de maletero, de 225 litros, cifra muy buena dentro de su segmento.
Mecánica
La renovación del pequeño utilitario ha venido acompañada por la llegada de dos nuevas motorizaciones, entre las cuales hemos escogido la de mayor potencia para esta prueba. El anterior boque 1.2 de gasolina de 78 CV de potencia ha dado paso a una mecánica de idéntico cubicaje y también de cuatro cilindros pero con 85 CV. Aunque mínimo, también da un paso adelante en lo que se refiere a par motor, aspecto en el que crece de 118 a 121 Nm a 4.000. Todo ello se traduce en una respuesta más efectiva del vehículo desde bajas vueltas, lo que provoca que el vehículo se desenvuelva aún con mayor soltura. La ganancia de caballaje le comporta además un plus de ímpetu de cara a circular por las vías rápidas cercanas a la ciudad, otro de sus principales hábitats junto a las propias calles urbanas. El propulsor se asocia a un cambio manual de cinco relaciones bastante preciso y de desarrollos cortos hasta la tercera marcha. No hay que pasar por alto que el nuevo motor mejora en eficiencia a su predecesor ya que, además de cumplir con la normativa Euro V, reduce su consumo hasta los 4,6 litros cada 100 km al tiempo que rebaja sus emisiones hasta los 108 g/km de CO2. Estos valores suponen un recorte de 0,4 litros y 11 g/km de CO2 si los comparamos con el modelo al que sustituye.
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Comportamiento
Lo primero que cabe destacar del vehículo coreano en el capítulo dinámico es su maniobrabilidad al moverse por territorio urbano. Diversos aspectos contribuyen a acentuar esa característica. Por un lado, cómo no, cabe tener en cuenta su contenido tamaño, al que se suma una gran ligereza. Y es que sus poco más de tres metros y medio de largo y un peso inferior a una tonelada contribuyen a que se desenvuelva perfectamente hasta por las calles más estrechas de cualquier población. Asimismo, cuenta con un buen copiado de los pequeños baches del asfalto, lo que fomenta que sea cómodo incluso de cara a trayectos fuera de la urbe. De cara a rodar por carreteras reviradas, se percibe alguna leve oscilación de la carrocería, aunque no demasiado evidente. La dirección genera una buena sensación de seguridad y control, y se caracteriza por ser bastante directa. Mientras tanto, el pequeño Hyundai se distingue también por una correcta insonorización del habitáculo, si bien a ritmos elevados se percibe algún ruido aerodinámico.
Seguridad
En el terreno de la seguridad, el equipamiento del Hyundai i10 cuenta con airbag para conductor y acompañante y airbags laterales delanteros (cabeza y tórax), además de ABS y EBD. En términos de ayudas electrónicas, debe señalarse que no cuenta con control de estabilidad y tampoco puede equiparlo como equipamiento opcional. El modelo dispone de barras de protección lateral y cinturones delanteros ajustables en altura.
Valoración final
La llegada del motor 1.2 de 85 CV, más potente y eficiente que su antecesor, hace aún más atractiva la alternativa de Hyundai en el segmento de los pequeños utilitarios urbanos. Entre sus virtudes también destaca su carácter práctico, ya que nos encontramos ante un vehículo capaz de moverse con soltura por ciudad pero que no defrauda en desplazamientos de distancia media teniendo en cuenta su filosofía. Y lo mismo sucede en cuestión de habitabilidad, pues los diseñadores de la firma coreana han sabido aprovechar muy bien su espacio interior e incluso, a diferencia de algunos de sus rivales, está homologado para cinco plazas.
en ciudad el i 10 trabaja muy bien