Diseño y economía
Si queremos acceder a un Mini pero nuestro presupuesto es limitado, la versión de 75 CV es una opción muy válida. Su motor de gasolina ofrece unas prestaciones dignas y unos consumos contenidos, que hacen de esta versión del Mini la ideal para ser utilizada a diario. La incorporación de sistemas como el Auto Start Stop, que detiene el motor cuando el coche está parado, por ejemplo, en un semáforo, contribuye aún más a la economía de consumo. Este sistema, incluido de serie en todos los Mini con motores de cuatro cilindros, permite rebajar el gasto de combustible y las emisiones hasta los 5,4 l/100 km y 127 gr/km de CO2 (5,1 l/100 km. de media y 119 gr/km de CO2, en el caso de la versión Minimalism, que incluye en su motor sistemas de reducción de la fricción, mejoras de la gestión del calor, etc. ). Creemos que son unas buenas cifras para tratarse de un coche de gasolina, con el valor añadido que supone en este caso el poder disfrutar de un diseño moderno, atractivo y desde hace años, muy de moda. Probamos la versión de 75 CV con Auto Start Stop, plenamente equipada, y estas fueron las sensaciones que nos transmitió. PVP: MINI ONE Minimalism 75 CV 14.950 € MINI ONE 75 CV 15.390 €
Si en algo destaca el Mini es en su diseño original, atrevido y sumamente atractivo, gracias a que mezcla perfectamente las formas retro que recuerdan al Mini original de los años 60 con una modernidad incuestionable que ha sido del agrado del gran público. Aunque un Mini One no es tan espectacular como un Cooper S, sí que presenta las principales características estéticas que lo han hecho tan popular en Europa: elevada línea de cintura, gran ancho de vías, frontal con gran parrilla y faros redondos... es inconfundible. Además, disponemos de un listado de equipamiento opcional que incluye el techo solar, los cristales tintados, una larga variedad de llantas (modelo 5 Star Blaster en el coche que probamos) o el spoiler trasero, para poder darle un aire más deportivo al exterior.
Estamos hablando de un coche que mide 3,71 metros de largo, que lo sitúa en el segmento de los vehículos compactos utilitarios. No obstante, y heredando de alguna manera la filosofía del original Mini, tiene un espacio interior bastante aprovechado, gracias a su carrocería de larga batalla y buena anchura, que permite dar amplitud al habitáculo. Cuatro personas viajan con comodidad, aunque si se trata de ir cinco o subir a colocar las sillitas de los niños, las limitaciones son lógicas y evidentes , especialmente en las plazas traseras y el maletero. Este último permite guardar el carrito del niño, si no es muy grande, y nada más. Y eso teniendo en cuenta que no hay rueda de repuesto. Nuestro Mini montaba neumáticos anti-pinchazo, que obligan a pasar por el taller queramos o no, aunque nos permiten rodar con la rueda pinchada a un máximo de 80 km/h durante 150 kilómetros. Los pasajeros delanteros viajan cómodos y disfrutando de un salpicadero de original y vanguardista diseño. En el centro destaca el conocido "Center Speedo" que incluye el velocímetro analógico de lectura circundante (de difícil lectura, a nuestro parecer, que obliga a desviar la mirada de la carretera) así como las funciones del sistema de audio, de entretenimiento y del navegador. El cuentarrevoluciones está separado, situado justo detrás del volante, un detalle muy "racing", aunque en realidad poco práctico tratándose de un coche de prestaciones limitadas. Nuestra unidad de pruebas venía vestida con asientos deportivos y tapicería de cuero en color Lounge Redwood Red, bastante extremada y llamativa a primer golpe de vista. (opción de 1.776 euros).
El motor tetracilíndrico de gasolina que montan las versiones básicas de la gama Mini es un 1.598 cc, que eroga 75 CV. Cuenta con un sistema de regulación variable de las válvulas, que adapta en fracciones de segundo la duración de la apertura de las válvulas dependiendo de la solicitud de potencia. La carrera de éstas varía continuamente, según la presión que apliquemos al acelerador. Esto hace el proceso de combustión más eficiente y permite obtener un menor consumo y emisiones contaminantes. Este motor lleva acoplado el sistema de parada y arranque automático, que contribuye ligeramente a reducir el gasto de combustible. La función Auto Start Stop es útil en grandes atascos, pero puede llegar a ser molesta en determinadas situaciones, como cuando circulamos en retenciones que obligan a detener el coche sólo unos segundos, para volver a arrancar inmediatamente. Por suerte, tenemos la opción de desconectar el sistema pulsando un interruptor situado al lado de la palanca de cambios. Este motor registra una media de 5,4 litros/100 km. de consumo medio, y unas emisiones de 127 gr/km. Durante nuestra prueba el coche demostró tener un consumo muy estable, gastando entre 5 y 6 litros a los 100 km. en la mayoría de condiciones. A 80 km/h en 6ª velocidad el consumo medio que pudimos ver en el ordenador de a bordo era de 4,5 l/100km. En ciudad la cifra subió a los 6,1 l/100km. El único "pero" de esta mecánica de 75 CV es su pobre aceleración y recuperación. La respuesta al primer recorrido del gas es buena, detalle que facilita el uso del coche en ciudad, pero en la parte media del recorrido acusa la falta de potencia y par, perjudicando las recuperaciones. Eso sí, estira más allá de las 5.000 vueltas, con suma finura de funcionamiento, como buen motor de gasolina que es.
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En Mini afirman que el chasis de este coche ha sido diseñado con la intención de acentuar la inconfundible sensación de estar al volante de un kart. Nosotros no diríamos tanto, aunque se entiende que con ello se ha querido mantener la tradición del original Mini. Sí que es cierto que incluso en esta versión básica, el coche se percibe muy estable y rígido, no por ello incómodo. Nuestra unidad montaba volante deportivo multifunción forrado en cuero (opcional), de agradable forma y buena sujeción. El coche se guía con suma facilidad, gracias al tacto de su dirección asistida electromecánica, que ofrece buena información al conductor. Es de asistencia variable en función de la velocidad y tiene una respuesta muy directa. Unido a la corta distancia entre ejes del coche y el tarado duro de la suspensión, nos encontramos ante un vehículo muy divertido para ser conducido en carreteras de montaña. Apenas balancea y el enlazado en las curvas es sumamente fácil de realizar. Esta versión básica de la gama Mini también se encuentra cómoda en conducción deportiva, una característica que en Mini han considerado imprescindible. Con un motor más potente y la suspensión deportiva opcional instalada, el placer de conducción todavía ganaría muchos enteros. Pero para eso tenemos grandes especialistas en la gama Mini: el Cooper S y el John Cooper Works. Por supuesto, ese ágil comportamiento dinámico también se percibe en ciudad, a la hora de batallar en el tráfico o callejear para buscar un aparcamiento libre. Por algo ha sido considerado históricamente un utilitario.
Es uno de los muchos turismos que ha obtenido cinco estrellas en los tests EuroNcap. Viene bien equipado de serie en cuanto a seguridad pasiva: airbag de cabeza, conductor, acompañante y laterales, fijaciones Isofix o neumáticos RunFlat, entre otros. No tanto en cuanto a seguridad activa, ya que aunque el control de estabilidad DSC es de serie, no ocurre lo mismo con el control de tracción DTC, el control de presión de neumáticos o el control de distancia de aparcamiento, que son opcionales. Monta ABS con EBD (distribución electrónica de la frenada).
Si buscas un utilitario con motor de gasolina para ir a trabajar, a estudiar o para desplazarte a tu lugar de ocio favorito, y no tienes necesidades familiares, el Mini es una excelente opción. También es muy válido como segundo coche para uso diario, ya que el poco gasto de combustible del que hace gala esta versión de 75 CV lo hace económico y rentable. Si todavía estás más sensibilizado en este sentido, la versión Minimalism puede colmar tus expectativas, al reducir ligeramente los registros de consumo y emisiones. En cualquier caso, el valor añadido que ofrece este coche con respecto a otros utilitarios es su magnífico diseño y su comportamiento deportivo, perceptible incluso en esta versión de acceso a la gama. La calidad de acabados y la cantidad de equipamiento (gran parte del mismo opcional) es casi de coche "Premium", como corresponde a una marca ligada al universo BMW. Si nos animamos con las opciones, no obstante, el precio final del coche también se mostrará en concondancia .
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