El más exclusivo de la gama
La exclusividad del Tiguan R-Line radica en sus aditamentos deportivos. Ni la gama de motores, ni las transmisiones disponibles cambian. Solo lo hace la suspensión, más deportiva, y algunos detalles tanto del exterior como del interior. El equipamiento de serie que ofrece es el mismo que el de la versión Sport, al margen de los elementos específicos R-Line que incorpora. Volkswagen espera que, aproximadamente, el 15% de las ventas del Tiguan correspondan a esta nueva versión.
PVP: Tiguan R-Line 1.4 TSI 150 CV 4 Motion.......................33.680 € Tiguan R-Line 2.0 TSI 170 CV 4 Motion ......................36.020 € Tiguan R-Line 2.0 TSI 170 CV 4 Motion Tiptronic........37.760 € Tiguan R-Line 2.0 TSI 200 CV 4 Motion...................... 37.450 € Tiguan R-Line 2.0 TSI 200 CV 4 Motion Tiptronic....... 39.190 € Tiguan R-Line 2.0 TDI 140 CV CR 4 Motion............... 35.160 € Tiguan R-Line 2.0 TDI 140 CV CR 4 Motion Tiptronic 36.840 € Tiguan R-Line 2.0 TDI 170 CV CR 4 Motion............... 36.440 €
El exterior es lo que se lleva la mayor parte del equipamiento R-Line. Los paragolpes, delantero y trasero, son de nuevo diseño y van pintados del mismo color que la carrocería, salvo en los difusores que acoplan que van en negro al igual que la moldura que se añade a los pasos de rueda para sobredimensionarlos. Los laterales los recorren dos bandas cromadas y la parrilla con doble lama luce un cromado mate. El spoiler también es exclusivo de este acabado, al igual que las llantas de 19 pulgadas "Omanyt" con neumáticos 255/40 R19 de carretera. Con todo, el Tiguan R-Line consigue una imagen más dinámica que sus hermanos de gama. Y para que quede patente de qué acabado se trata, la inscripción R-Line se muestra en distintas partes de la carrocería.
La habitabilidad no varía ni un ápice. La única diferencia, con respecto a otras versiones del Tiguan, está en los asientos. Son deportivos, como en el Sport, pero llevan inscrito en el reposacabezas el logotipo correspondiente al acabado R-Line. Ofrecen una buena sujeción lateral, aunque, según los gustos, la banqueta puede resultar un poco larga. El volante es el mismo que lleva el Golf GTi: en cuero, de tres radios, con los mandos del sistema de audio y de otras funciones del ordenador de a bordo integrados y con la parte inferior plana para darle un toque más deportivo. El pedalier es otro elemento distintivo, es deportivo y va cromado.
El R-Line cuenta con toda la oferta mecánica disponible para cualquier Tiguan, lo que significa que hay cinco motorizaciones para poder elegir: tres de gasolina y dos diesel. El escalón de acceso lo constituye el 1.4 TSI gasolina de 150 CV. En este mismo combustible le sigue el 2.0 TSI de 170 CV que puede ir asociado al cambio manual de seis velocidades o al automático Tiptronic de seis marchas. La misma opción rige para el motor más potente de la gama, el 2.0 TSI de 200 CV, y también para el básico de los diesel, es decir, el 2.0 TDI de 140 CV. La otra posibilidad en gasóleo pasa por el 2.0 TDI de 170 CV. Este propulsor y el 1.4 TSI solo pueden equipar el cambio manual de seis relaciones.
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El comportamiento dinámico del Tiguan en carretera es excelente. Transmite sensación de aplomo en todo momento y un alto grado de confort de marcha, incluso con el tarado más deportivo que lleva la suspensión del R-Line. Bien es verdad que en la toma de contacto que pudimos realizar no abandonamos el asfalto que, además, se encontraba en buen estado. De todas formas no parece que haya demasiada diferencia ni en lo que a confort se refiere ni tampoco en el plano de la estabilidad, dado que cualquier Tiguan mantienen un nivel muy alto en este aspecto, sin apenas balanceos de la carrocería al afrontar tramos virados si tenemos en cuenta su condición de SUV.
Sea cual sea el motor elegido todos los Tiguan R-Line equipan de serie el sistema de tracción total 4Motion. De hecho, solo la versión Advance puede llevar tracción únicamente al eje delantero. De la misma manera que la versión Country es la única que dispone de un ángulo de ataque de 28º (en el resto es de 18º). En definitiva, que el Tiguan R-Line es siempre 18º 4Motion. Por lo que se refiere al equipamiento destinado a la seguridad que incluye coincide plenamente con el del acabado Sport, así que además del ESP con asistente a la frenada, ABS, bloqueo del diferencial central (EDS), ASR, airbags delanteros frontales y laterales y airbags de cortina delanteros y traseros, incluye sensor de pinchazos y el botón off-road que se encarga de facilitar la labor en las incursiones por campo.
Ni la crisis, ni el nuevo impuesto de matriculación en base a las emisiones de CO2 han logrado que las ventas de SUV medios dejen de crecer. En 2008 la cuota de mercado de este segmento fue del 7,8 % y este año se estima que alcance el 9,8 %. Al Tiguan le toca lidiar con durísimos rivales, como el Nissan Qashqai, que ocupa el primer puesto destacado en el ranking de ventas, o el Ford Kuga, entre otros. Sin embargo, sus miras apuntan más hacia el Toyota RAV-4 o incluso el BMW X3, con quien verdaderamente le gustaría medirse. El Tiguan tiene un comportamiento dinámico excelente y una calidad de acabados muy alta, pero no al nivel de las marcas Premium. Tampoco el precio es el mismo, claro está.
hola, yo tambien tengo el r line,lo que pasa es que es el de 170cv,es super comodo y en consumo estoi muy contento la berdad,en carretera es muy estable y en adelantamiento aun es mejor va muy bien