Seat ha rediseñado el Seat Ateca con una puesta al día de media vida en la que ha incluido cambios estéticos, sobre todo en el frontal, una notable actualización tecnológica, con cambios en la pantalla central y en la instrumentación, mejoras en el equipamiento y una nueva gama de acabados en la que la principal novedad es la sustitución del antiguo acabado Xcellence por el nuevo Xperience, con un planteamiento más “campero”. El Seat Ateca fue el primer modelo SUV de la marca. Se lanzó en 2016 (prueba en vídeo de la versión 2.0 Tdi) y, desde entonces, ha sido uno de los indiscutibles protagonistas en el segmento de los SUV compactos con más de 300.000 unidades vendidas (comparativa en vídeo de la versión 1.0 de gasolina contra el Peugeot 3008).

Visto por delante, el Ateca parece ahora un mini Tarraco, no en balde los nuevos elementos de diseño de la marca ya vistos en su hermano mayor se han aplicado también al Ateca. La parrilla es nueva. Es más ancha y tiene un ángulo intermedio, como la del Tarraco. También cambian los faros, que son un poco más pequeños y que ahora son de LED en toda la gama. Y cambia también el parachoques con la zona de los antiniebla más hacia arriba y una parrilla inferior con cambios en los protectores de bajos.
El lateral es rigurosamente idéntico y solo cambian los diseños de llantas mientras que en la parte trasera solo cambian los logotipos, ahora con una tipografía que parece escrita a mano y que ya vimos en el León, los pilotos, que ahora incluyen intermitentes dinámicos y la parte inferior del parachoques con los catadióptricos más anchos y los escapes ocultos. Los cambios en los parachoques hacen que el coche sea un poco más largo (ahora mide 4,38 metros, apenas 2 cm más) y se han introducido algunos colores nuevos de carrocería como el Dark Camouflage, el verde oscuro del coche de las imágenes, que le sienta francamente bien.
El coche verde es un Xperience, un nuevo acabado tope de gama que sustituye al Xcellence y que, en lugar de tener una orientación lujosa y viajera, quiere transmitir un aire más aventurero, con una estética off-road más marcada. En contraposición, el acabado FR, que ya estaba disponible hasta ahora, asume un rol de coche más asfáltico, con una vocación un poco más deportiva.
El FR tiene una parrilla delantera diferente, los pasos de rueda pintados en el color de la carrocería y numerosos detalles en acabado mate, como las molduras de los parachoques, las cubiertas de los retrovisores o los adornos que simulan los escapes. Además de estos dos acabados citados, se mantienen el Reference como acceso a la gama y el Style como modelo intermedio. Seat ofrecerá 10 colores de carrocería y 14 opciones diferentes de llantas de entre 16 y 19 pulgadas.
Interior más digital
Del habitáculo destacamos tres novedades. La primera es la instrumentación, que ahora es digital, de 12,5 pulgadas y configurable. La segunda es el volante, que ha dejado de ser redondo (en el FR ya no lo era, pero en el Xcellence sí), que ahora puede ser calefactable y que tiene más botonería incorporada y la tercera, la pantalla central que pasa a ser de 9,2 pulgadas en lugar de 8,2 por la eliminación de los botones físicos que antes estaban a ambos lados, entre ellos el del volumen de la radio que ahora deberemos controlar mediante el pequeño botón rotativo del volante.
En la consola se mantienen el equipo de climatización con botones físico, no como en el nuevo León (primera prueba en vídeo de este modelo en este enlace), el pomo del cambio, de verdad y no la palanquita del León para el automático, el freno eléctrico y el dial para los modos de conducción en las versiones 4x4. También tenemos cargador de móviles y tomas USB, ahora con una de tipo C. La pantalla central, por cierto, adopta una interface similar a la del nuevo León, con una presentación con divisiones en diagonal, muy moderna, y con iconos de aplicaciones similares a las de un móvil.
El equipo es compatible con Android Auto y Apple Car Play, tiene llamada de emergencia, incorpora las aplicaciones integradas en el sistema Seat connect, con servicios gratuitos el primer año y se apaña para ejecutar órdenes de voz cuando se le interpela mediante un “Hola Hola”. En la prueba del León previamente citada (aquí el enlace) dimos diferentes órdenes de voz a este sistema con un resultado irregular.
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Para terminar con el interior, las tapicerías son diferentes y también cambian las inserciones decorativas en los marcos del climatizador y la consola que ya no son en negro piano sino en un tono mate, más elegantes que las de los modelos anteriores. Ah, y el parabrisas tiene ahora un recubrimiento invisible llamado Climacoat que permite su descongelación completa en solo 2 minutos.
Por lo demás, el Ateca no cambia. Mantiene unas plazas traseras amplias, de las mejores del segmento y un maletero de 510 litros en las versiones de tracción delantera y de 485 en las que disponen de tracción a las cuatro ruedas.
La gama de motores es la misma que antes, pero con ligeros retoques para ponerla al día. Tenemos así, en gasolina, un 1.0 de 3 cilindros y 110 CV con cambio manual, el 1.5 de cuatro cilindros de 150 CV con cambio manual o DSG y el dos litros de 190 CV, exclusivamente en cambio DSG y tracción integral. Y por lo que respecta al diésel, 2.0 Tdi de 115 CV manual y de 150 CV en tres combinaciones: manual, DSG y DSG 4x4.
El Ateca se pone al día en el apartado de la seguridad con la incorporación de nuevas ayudas a la conducción. Ahora puede montar sistema de pre-colisión, que prepara el coche para un posible impacto, control de crucero activo, asistente de emergencia, que es capaz de detener el coche en el arcén de la autopista si el conductor no responde, el mantenimiento de carril que mantiene el coche en el centro del mismo y adapta la velocidad a la del tráfico, la ayuda a la salida del aparcamiento, la alerta de salida, que avisa a los ocupantes si se aproxima tráfico al abrir las puertas una vez el coche está aparcado y el asistente de remolque que facilita el enganche.
El seat Ateca, por lo tanto, se ha puesto al día para seguir la batalla en un mercado, el de los SUV que, entre 2015 y 2019 ha pasado del 33% al 55% de las ventas del segmento C a particulares y en el que este coche ocupó en 2019 el segundo puesto, a muy poca distancia del Nissan Qashqai ¿Precios? No sabemos precios. Hasta septiembre, cuando este coche se ponga a la venta y podamos probarlo, pero desde la marca nos han dicho que no estarán muy lejos de los que se ofrecen actualmente en versiones equivalentes.
¿Sabemos si el restyling del nuevo Ateca incorporará, aunque sea en opción, los airbags laterales traseros, cómo lleva en opción el nuevo León?