Monovolumen de 7 plazas y tracción delantera. Sí, es un BMW
Jaguars con motor diésel, Porsches todoterreno, Minis de 4,25 metros, Mercedes con motor Renault... los mitos van cayendo. Uno tras otro. Hoy mandan el marketing y las cuentas de resultados. Las tradiciones están para romperse y los puristas viven permanentemente enfadados a la espera del golpe de gracia definitivo que les llegará el día en que Ferrari construya un modelo de serie de cuatro puertas.
Si alguien nos hubiera dicho hace cinco años que al entrar en un concesionario de BMW nos recibiría un monovolumen compacto de siete plazas, tracción delantera y motor de tres cilindros, nos hubiéramos echado unas risas. Y sin embargo, ahí lo tenéis, compartiendo denominación con uno de los mejores cupés del mercado y abriendo un nuevo hueco para la marca en un segmento en el que Mercedes, más pragmática desde hace tiempo, campaba a sus anchas.
BMW ha tardado una eternidad en decidirse a plantar batalla al Mercedes Clase B, un modelo que va ya por su segunda generación y media (acaba de recibir un rediseño) pero cuando lo ha hecho, no se ha andado con chiquitas. El BMW Serie 2 Active Tourer, del que nuestro compañero Juan Carlos Grande preparó esta estupenda videoprueba, es un calco del Mercedes sustituyendo la estrella por la hélice blanquiazul pero con eso no bastaba. Había que buscar otro hueco, menor, si queréis, pero virgen. Y BMW es especialista en localizar esos huecos de mercado en los que nadie ha reparado. Señoras y señores, con ustedes el BMW Serie 2 Gran Tourer; el primer monovolumen compacto premium de siete plazas.
Porque sí, a ver, monovolúmenes premium de cinco plazas haberlos haylos (el mencionado Clase B y el susodicho Active Tourer) y, si mucho me apuráis, tenemos el Volkswagen Golf Sports Van (aquí la videoprueba) en tierra de nadie, dándoselas de semi-premium. Y monovolúmenes compactos de siete plazas también los hay. Y muchos pese a que este es un segmento teóricamente a la baja. El que quería un 5+2 en este formato, hasta ahora podía elegir entre el Citroën C4 Grand Picasso, el Renault Grand Scénic, el Ford Grand C-Max, el Peugeot 5008, el Mazda5, el Toyota Verso, el Volkswagen Touran (aquí la información de la nueva generación), el Opel Zafira Tourer y el Kia Carens (con videoprueba). Y no cito a algunos derivados de turismo como el Citroën Berlingo, el low cost Dacia Lodgy y algunos SUV de siete plazas con cierta modularidad como el Nissan X-Trail. Oferta, por tanto, la hay, pero, ay, ninguno de los modelos citados puede considerarse dentro de ese segmento que ahora los expertos en marketing llaman premium.
Bueno, basta de filosofía. El Gran Tourer es un Active Tourer largo así que vamos primero con las dimensiones. El coche mide 4,55 metros lo que significa que es 21 cm más largo que un Active Tourer y 7 cm más corto que un BMW Serie 3 Touring, una alternativa razonable en términos familiares. Esos 21 cm se dividen entre los 11 de más de distancia entre ejes (pasa de 2,67 a 2,78 y los 10 cm extra del voladizo trasero. La anchura se mantiene invariada con 1,83 metros mientras que la altura crece 5 cm pasando de 1,55 a 1,60.
Espacio para la tercera fila
El aumento de la longitud y la altura permite situar una tercera fila de asientos opcional en el maletero. Esta tercera fila es de dos plazas y tiene un precio de 900 euros ya que es opcional en todas las versiones. Plegada, esta fila queda integrada en el piso del maletero y se accede a ella desplazando hacia delante los asientos exteriores de la segunda fila que, de serie viene partida en proporción 60/40, como en la mayoría de coches de 5 plazas pero que, en opción, puede tener proporciones de 40/20/40.
El acceso y la salida de la tercera fila son aptos para niños hasta 14 o 15 años y adultos de talla no muy alta y en buena forma física. El hueco de acceso es estrecho y las plazas son de emergencia, no para uso habitual. De todas maneras, puedo decir que, una vez sentado en ellas, no se va tan mal. En otras palabras, que las hay peores. El principal problema es el habitual en estos casos; la poca altura a que se sitúa la banqueta de estos asientos que hace que se deban flexionar mucho las piernas. Por otra parte, el hueco bajo el asiento central no es muy generoso por lo que sólo es posible meter bajo los mismo las punta de los pies. El espacio para las piernas no está mal y, además, puede mejorarse ya que la fila central es corredera, con 13 centímetros de recorrido. Huelga decir que para aprovechar la tercera fila hay que adelantar la segunda.
Maletero. Con siete plazas es propio de un mal segmento A ya que ofrece sólo 145 litros. Con cinco plazas ocupadas, la capacidad varía en función de si es un cinco o un siete plazas (este último pierde los aproximadamente 100 litros que ocupan los asientos de la tercera fila) y de la posición de la banqueta central corredera. En versión de 5 plazas, la capacidad oscila entre 645 y 805 litros dependiendo de la posición de la fila central y si es un siete plazas, descontad algo más de 100 litros. Cabe destacar que la apertura eléctrica del portón trasero es de serie en todas las versiones y que pagando un extra podemos encargar ese gadget que permite abrir el portón deslizando el pie por debajo del parachoques y con la llave en el bolsillo.
Modularidad correcta
La modularidad de la segunda fila no está mal (además de ser corredera, tiene los respaldos reclinables, aunque no mucho) y BMW asegura (y lo demuestra con la foto que os he puesto justo encima) que pueden situarse tres sillitas para niños (con isofix en las dos plazas de los extremos) aprovechando la generosa anchura. Es cierto, pero esta maniobra no deja un sólo milímetro libre y personalmente siempre he preferido para esta segunda fila tres asientos individuales correderos, ya sea el central más estrecho (Touran, Scénic, Verso) o sean los tres de idéntico tamaño, que es lo ideal (C4 Grand Picasso y 5008). Opcionalmente y pagando aparte puede encargarse el asiento del acompañante abatible hacia delante, opción incompatible con los asientos de accionamiento eléctrico.
Queda el análisis de las plazas delanteras, que tienen un diseño menos serio que el resto de modelos de BMW aunque mantienen el color negro dominante. Los huecos para objetos en el salpicadero no están mal, la pantalla del navegador está en una posición perfecta, el cambio se sitúa ligeramente elevado (no mucho) y la posición de conducción no es tan elevada como en otros monovolúmenes y tiene el problema que el montante de la izquierda, muy grueso, molesta en las maniobras y en las curvas a izquierdas. BMW, por cierto, incluye opcionalmente un head-up display con lámina de metacrilato, como Peugeot y Mazda, en lugar de la proyección directa sobre el parabrisa del resto de modelos de la gama. La razón no es otra que el menor coste de este sistema.
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BMW ofrece un montón de accesorios de aquellos que nos parecen imprescindibles en un monovolumen como las bandejas tipo avión (enormes y que ocupan muchísimo espacio), los colgadores para americanas y los soportes de ipad en los reposacabezas delanteros y huecos bajo los asientos de la segunda fila. Por supuesto, todo opcional, que es un BMW.
A nivel de equipamiento, BMW desea, poco a poco, sacarse de encima el sambenito de ser una marca que entrega sus coches "pelados" y que si se quiere un mínimo de equipamiento hay que tirar de opciones. No, no esperéis que el Serie 2 Gran Tourer venga con el equipamiento de un coreano pero es cierto que algo está mejorando el tema. Por ejemplo, todas las versiones de este coche llevarán climatizador, el mencionado portón eléctrico, llantas de aleación de 16 o 17 pulgadas, radio CD con Bluetooth y conector USB (ya no hay que comprar el cable para el iPhone), sensores de luz y lluvia, faros antiniebla (sólo en las versiones más potentes), y llamada de emergencia. De acuerdo, no es la panacea pero hace tres años, el 216d se hubiera lanzado con aire acondicionado, llantas de chapa y manubrios para las ventanillas traseras. Además, BMW ofrece una garantía de tres años en este coche. En este coche y en el Serie 1.
Tal cual viene de serie, puede empezar a mejorarse con diferentes packs. Hay un llamado Pack Advantage (1.800 euros) con control de crucero con función de frenado a baja velocidad, sensores de aparcamiento traseros, faros antiniebla y faros de LED, el Pack Sport (3.500 euros) que añade un paquete de iluminación y la línea sport interior, el Pack Luxury (4.900 euros) que es como el anterior pero más chic y con asientos de cuero calefactados y el Pack M Sport (5.400 euros) que lleva lo mismo que el resto de packs más un paquete deportivo M que deja el aspecto del coche como el azul eléctrico de la galería de fotos.
Las opciones, como siempre, son muchísimas y van del techo de cristal y la tapicería de cuero a la cámara de retrovisión, los asientos eléctricos, diferentes llantas de hasta 19 pulgadas, inserciones decorativas de todo tipo, acceso a internet con multitud de servicios, navegador, radio digital y las habituales ayudas a la conducción, entre ellas el mantenimiento de carril, el control del ángulo muerto, el aparcamiento asistido, el control de crucero activo, el mencionado head-up display, la frenada de emergencia y el detector de movimiento al circular marcha atrás.
Cinco versiones de salida
La marca lanzará el coche en cinco versiones, dos de gasolina y tres diésel. Las primeras son el 218i con el motor de tres cilindros y 136 CV y el 220i con motor de cuatro cilindros y 192 CV. Los diésel son el 116d de 116 CV (también de tres cilindros), el 218d de 150 CV y el 220d xDrive con el motor de 190 CV y tracción a las cuatro ruedas. Más adelante llegarán, este mismo 220d de tracción delantera, el 218d con xDrive y un 225i como tope de gama de gasolina. Las cajas de cambios son todas manuales de seis marchas salvo los 220i y 220d xDrive que llevan la caja ZF automática de ocho relaciones. Esta misma caja es opcional en el 218d mientras que las versiones de tres cilindros se conforman con la opción de una caja automática de seis marchas.
Estos son los precios de la gama: BMW 218i Gran Tourer: 30.550 € BMW 218i Gran Tourer automático: 34.063 € BMW 220i Gran Tourer Automático: 35.250 € BMW 216d Gran Tourer: 29.950 € BMW 218d Gran Tourer: 32.350 € BMW 220d Gran Tourer Automático: 37.950 € BMW 220d xDrive Gran Tourer Automático: 40.350 €
En nuestra toma de contacto conduje brevemente (40 kilómetros) un 218d automático. Me pareció un coche muy agradable de conducir, riguroso en su comportamiento, con una excelente dirección, una suspensión cómoda y mucha menos deportividad que cualquier BMW de propulsión trasera. Para sacar conclusiones deberemos esperar a una prueba a fondo que realizaremos próximamente.
Si os interesa este BMW en su versión "corta", el Active Tourer, os dejo en este enlace las ofertas existentes en Coches.net.
Vaya castaña de coche, precio carísimo y motorización a pedales....
#73 tu que coche tienes? Un Ferrari? Porsche? Lambo?