Adaptados a la familia
La llegada del Peugeot 308 SW animará el segmento, claramente al alza en nuestro mercado, de los modelos breaks derivados de coches compactos. El modelo francés pierde una de sus ventajas tradicionales en este segmento al prescindir de los asientos individuales correderos y reclinables y de la tercera fila opcional de su antecesor pero hereda todas las virtudes de la berlina, galardonada recientemente con el título de "Coche del Año en Europa".
Para ver de qué es capaz este recién llegado, vamos a enfrentarlo con una de las nuevas referencias del segmento, un Honda Civic Tourer con el maletero más grande de la categoría y con uno de los mejores propulsores diésel del mercado, el 1.6 i-DTEC al que el Peugeot ofrece su no menos frugal 1.6 e-HDi con 115 CV, cinco menos que el propulsor del japonés.
Ambos son las versiones familiares derivadas de los compactos 308 y Civic y ambas ofrecen una mayor polivalencia a quienes buscan más espacio para el día a día o para viajar en familia sin tener que recurrir a vehículos demasiado grandes y costosos. Asimismo, aquellos que, por razones de hobies (bicis, surf...) necesiten un coche con un maletero enorme a un precio nada disparatado, deberán echar un vistazo a vehículos de este tipo.
Puede parecer que empecemos por el final si decimos que ambos han resultado ser dos fantásticas opciones para quien busque solucionar sus necesidades con coches de este segmento, pero es la verdad y, aunque durante el comparativo hemos encontrado "cosas" que dan ventaja al Peugeot y otras que se la dan al Honda, nos parece justo anticipar -para el que esté interesado en seguir leyendo- que tanto uno como otro rayan un gran nivel y consiguen ofrecer lo que se espera de ellos.
Las unidades probadas corresponden a las versiones con motores diesel y cambios manuales. En el caso del Honda se trata del único propulsor diesel de que dispone y que no es otro que el 1.6 I-DTEC de 120 CV que ya probamos tanto en la berlina como en el CR-V, comparado aquí con el Toyota RAV4. En el del 308 -que sí tiene motores de varias potencias- del 1.6 e-HDi 115 CV.
Carrocerías "alargadas"
Cuando fuimos a recoger el Honda el coche estaba aparcado de frente y pensé que la persona que nos lo entregaba se había equivocado. "Es el Tourer el que venimos a buscar, no el Civic, le comenté". Evidentemente la persona responsable de la marca sabía perfectamente qué coche nos iba a entregar, lo que ocurre es que el Tourer, visto frontalmente, no se diferencia del compacto. Incluso ni lateralmente, hasta que superas visualmente la puerta trasera.
A partir de ahí el Civic se alarga -adoptando unas formas algo peculiares- hasta 23 cm más que el compacto. La zaga del japonés dispone de unos pilotos de nueva factura y un portón con una luneta más amplia. Algo parecido le ocurre al francés que cuenta con 33 cm más que el compacto y 8 cm más que su antecesor.
Se ha rebajado la altura en 6 cm y eso hace que el aspecto del 308 SW sea dinámico y ágil. Es un coche largo, con 4.585 mm, y mirado lateralmente se nota. En mi opinión, tiene un aspecto muy conseguido y, a nivel estético, me gusta más que el Honda aunque claro está que contra gustos no hay disputas y hay compañeros en la redacción que opinan justo lo contrario.
Confortables interiores
Los interiores de nuestros protagonistas están acorde con lo que se espera de ellos. Igual que ocurre con el Civic, en el interior del Tourer el conductor queda "rodeado" por la consola central, por el apoyabrazos de la puerta -que enlaza con el tablier- y por la forma redondeada de este último, que le da al conjunto una ligera sensación de que el que conduce está en un cockpit de un coche deportivo, pero sin las incomodidades de éstos.
Volante, pantalla de navegador, cuadro de instrumentos y espacio para las piernas en las plazas traseras se mantiene inalterados respecto al compacto. La amplitud y comodidad de las plazas delanteras y el confort general cuando están en su interior también se mantiene. Todo sigue igual menos la altura al techo de las plazas traseras -10 mm más- y, por supuesto, el espacio de carga que se muestra como uno de los mejores del segmento.
Una de las soluciones para el espacio que propone el Tourer es la de plegar los asientos traseros verticalmente, de manera que queda un amplio espacio para transportar objetos de una cierta altura. Sin duda, una ventaja frente su rival de hoy. Un rival que también presenta un interior idéntico al del 308 berlina, de aspecto limpio y sencillo -casi minimalista- y que concentra todas las funciones en una gran pantalla de 9,7" desde la que se maneja las funciones del ordenador, navegador, equipo de audio -menos el volumen que se varía con un botón-, climatizador, configurador del vehículo, teléfono y aplicaciones. Las ventajas del sistema son la ausencia de botonería y el nítido aspecto que le da al conjunto.
Las desventajas las encontramos en que cada función ocupa toda la pantalla en el momento de su uso -no podremos manejar simultáneamente más funciones- y que una pantalla plana te obliga a mirar y a apuntar con el dedo la función que queremos utilizar. En nuestra opinión el conductor puede distraerse en exceso haciendo un simple cambio de emisora. Más allá del tablier y de la configuración de la pantalla, el 308 mantiene la buena posición de conducción que ofrecen los coches franceses desde la adopción del i-Cockpit -volante pequeño y cuadro de instrumentos por encima de éste-, un buen confort, buena amplitud en las plazas delanteras, mientras en las traseras se ha se ha ganado espacio para las piernas de los ocupantes al retrasar 3 cm la banqueta.
Los maleteros protagonistas
Es obvio que uno de los principales objetivos de estas versiones es ofrecer un mayor espacio de carga que las versiones compactas y para eso se necesitan maleteros amplio y las dos marcas se han centrado en dotarlos de una gran capacidad con diferentes soluciones. El Tourer propone un maletero con una boca baja -que facilita la carga- y un espacio plano con huecos en los laterales y ganchos que es el espacio principal de carga hasta llegar a los asientos. Pero el Tourer guarda sorpresas en este aspecto. Tras la boca de carga hay un pequeño hueco con tapa, en el que podremos guardar, herramientas, triángulos, etc y la bandeja enrollable -tan molesta de dejar por el maletero-.
Pero eso no esto. Levantando una bien disimulada trampilla situada en el centro del espacio de carga, el Honda propone un gran hueco en el que caben perfectamente dos maletas medianas, por ejemplo. Utilizando todos los huecos tendremos 624 litros de carga. Pero hay más. Abatiendo los asientos traseros que quedan totalmente planos y realmente en el mismo plano de carga del maletero-, obtendremos una capacidad total de 1.668 litros. Sin duda una buena cifra.
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Tampoco es nada desdeñable la que propone el SW francés. EL 308 tiene una capacidad de 610 litros que lo convierten en el segundo del segmento en este apartado. Su espacio es mayor que el del Volkswagen Golf Variant, Renault Megane Sports Tourer, Toyota Auris Touring Sports y Seat León ST, entre otros. Sólo uno lo supera. ¿Sabéis cuál es, no? ¡Su rival de hoy! El Honda Civic Tourer.
Pero el Peugeot pierde ante el japonés con mucha dignidad. El plano de carga es bueno, el espacio es limpio para facilitar la colocación de objetos y dispone de un hueco bajo el suelo del maletero. La banqueta trasera esta partida en proporción 60/40 y los respaldos se abaten mediante unos tiradores situados en el propio maletero alargando el espacio de carga -aunque no queda tan plano como en su rival- hasta una capacidad de 1.660 litros. La diferencia es escasa. Paradójicamente, aunque la capacidad de los maleteros sea uno de los principales argumentos en este segmento dudamos que las diferencias entre uno y otro a nivel de capacidad de carga sean determinantes para decidirse por uno u otro.
Equipados
Los dos están bien equipados y en ninguno de ellos faltan los principales elementos de seguridad, pero el Civic Tourer aventaja a su rival al incorporar de serie algunos elementos que en el 308 son opcionales. Igualados en lo que respecta a seguridad con los airbag frontales, de cabeza delanteros, traseros y laterales delanteros. Ambos proponen ABS, control de estabilidad, control de tracción, control de velocidad, sensor de lluvia, faros antiniebla, volante multiajustable, llantas de 17", Conexión Bluetooth y tomas auxiliares.
El Honda incorpora de serie distribución electrónica de frenada, sensores de aparcamiento, cámara de visión trasera y sensor de luces, ocho altavoces y pantalla en color de 5". Por su parte, el Peugeot trae navegador, faros Full Led y detector de obstáculos. El japonés sólo propone un pack -Navegador HDD + Pack1- que está formado por navegación HDD, avisador de cambio involuntario de carril, reconocimiento de señales de tráfico, avisador de colisión frontal, avisador de ángulo muerto, alerta de tráfico cruzado -marcha atrás- disco duro y freno activo en ciudad. Este Pack tiene un coste de 3.100 €. El Peugeot recurre a alguno más para completar su SW.
El francés propone el Driver Asistance Pack (900 €) que consta de regulador de velocidad activo, alerta de colisión con frenada de emergencia, acceso y arranque sin llave y toma de 220 V, el Pack City 2 (510 €) compuesto por el sistema de vigilancia de ángulo muerto, aparcamiento asistido y cámara de visión trasera y el Pack Cuero -1600 €- que propone, alfombrillas, asientos delanteros deportivos, asientos delanteros con calefacción y tapicería de cuero, como principales opciones aunque no únicas.
Dadles kilómetros
Ambos son capaces de desenvolverse bien por ciudad pese a no ser coches pequeños. La agilidad que ofrecen -siempre siendo conscientes de qué segmento y dimensiones estamos hablando- una dirección rápida y precisa y unos motores que responden desde muy abajo, lo hacen posible. Pero si queréis disfrutar de verdad de sus cualidades dinámicas, dadles kilómetros. Sacadlos" a pasear" por carretera y veréis como los recorridos se os harán cortos. Para conseguir esa sensación, confían en su confort de marcha y en unas prestaciones muy dignas. El Peugeot se comporta muy parecido al compacto y mantiene ese buen hacer en carreteras en las que la curvas se suceden.
Es preciso, el morro "manda" sobre todo el coche buscando el interior del viraje con decisión y tan sólo una suspensión un poco blanda para realizar una conducción "alegre" nos recuerda que estamos sobre un familiar. El motor no decepciona y permite circular en marchas larga con facilidad y efectividad, sin tener que estar pendiente de cambiar entre curva y curva.
En autopistas y autovías nos ha parecido algo superior al Honda porque, si bien el japonés se muestra tan eficaz como el francés en cuanto a prestaciones y aplomo en este tipo de vías, la rumorosidad es algo más elevada. En zonas virada, el Civic Tourer nos pareció menos ágil que su rival, pese a disponer de suspensión adaptativa en el tren trasero. Este sistema ajusta la dureza de la amortiguación con tres programas: Comfort, Normal o Dynamic.
Como podéis imaginar, el modo Comfort es la opción más blanda, el Normal, un intermedio y el Dynamic la más dura. Pese a ello, las diferencias entre el tarado blando y el más radical no son excesivas. Con todo, en carreteras viradas nos ha gustado más el Peugeot. El Honda no falla en nada, todo lo hace bien, pero le falta un poco de "sentimiento".
Transmite menos que el 308 y el francés nos pareció más ágil en todo momento. Quizá los 137 kilos de diferencia a su favor ayudan, pero creemos que es más una cuestión de tacto y eficacia de dirección. Buena frenada en ambos casos -aunque el tacto del 308 nos gusto menos que el del Honda- y unos consumos que si bien no alcanzaron las cifras de las marcas -algo habitual- sí conseguimos unos buenos 5,2 litros en el 308 y 5,4 litros en el Honda.
No lo pienses más
Lo decíamos al inicio de este comparativo, así que si has leído hasta aquí ya sabes cuál es nuestra opinión. Los dos te darán lo que buscas en ellos. ¿No serán tan ligeros y ágiles en ciudad como sus hermanos compactos? No. ¿Tendrás más dificultades para aparcar? Sí. ¿El consumo aumentará? Si es así, será poquísimo. El resto todo son ventajas. Tendrás el espacio que necesitas, un alto grado de confort, un buen equipamiento y una tecnología de última generación.
Los precios también están parejos, aunque con ligera ventaja para el 308 SW en las unidades probadas. La versión más básica del francés con este mismo propulsor cuesta 21.600 €. La probada 23.650 €. En el caso del Honda los precios son 20.900 € de la versión más económica con el propulsor diesel y 24.900 € la versión del comparativo. En cualquier caso, ambos te dan argumentos de sobras para que no lo pienses más y te decidas por uno.
¿No es un atraso que un coche tan futurista como el Civic Tourer venga sin freno de mano eléctrico?