Ya empiezan a distribuirse en Europa las primeras unidades definitivas, de serie, del nuevo Ineos Grenadier, unas unidades que han salido de la fábrica de Hambach, en el norte de Francia. Conducimos el Grenadier por el corazón de las Highlands escocesas.

Con el nuevo Ineos Grenadier formamos parte de una expedición que recorrió todo Gran Bretaña de Norte a Sur. Hicimos dos de las cuatro etapas , que nos llevaron al corazón de las Highlands escocesas. Fue una prueba dinámica diferente, con la que tomamos contacto con este todoterreno, que ya es toda una realidad, por fin, en su forma definitiva de serie.
Y es que llevamos dándole vueltas al Ineos Grenadier desde hace casi dos años. Es un coche que os he ido presentando por capítulos. Primero pudimos ver el prototipo (enlace a la videoprueba de la unidad de preserie del Ineos Grenadier) , y comprobar en el asiento del copiloto, como se desenvolvía en todoterreno. Después lo pude conducir en un pequeño circuito 4x4 lleno de barro (enlace a la videoprueba internacional del Ineos Grenadier), pero todavía en su versión no definitiva. Y ahora sí, a la tercera va la vencida, lo he conducido tal cual lo podéis comprar vosotros. Porque ya está a la venta a un precio de 86.462 euros, en su versión Station Wagon. Las reservas ya pueden hacerse a través de la web.
¿Es caro? Pues sí, la tarifa es alta, hay que reconocerlo. Pero el precio en un todoterreno así podría ser considerado algo secundario. Porque este 4x4 puro y duro es un coche construido a conciencia, sin limitaciones, busca ser un TT diferente. Es un coche global, difícil de entender desde un punto de vista europeo donde todo lo que no sea correctamente sostenible no tiene cabida, pero muy apto para cualquier otro mercado en cualquier otro lugar del mundo.
El Ineos Grenadier es un TT de los de antes, con chasis de largueros y travesaños, 4x4 permanente con tres diferenciales bloqueables, caja transfer Tremec, juntas homocinéticas y ejes de transmisión Dana Spicer y dos ejes rígidos Carraro. Ineos ha buscado los mejores proveedores para este TT, su primer modelo, que busca ser una nueva referencia en el mundo del 4x4.
Del norte de Escocia a Londres
Ineos organizó una aventura por etapas que recorrió toda Gran Bretaña. Desde John O’Groats, el pueblo más al norte de las Highlands escocesas, hasta el pub Grenadier, en Londres, donde nació la idea de construir este todoterreno. Más de 2.000 kilómetros, por carretera y pistas, cruzando parques naturales, vadeando ríos, trialeando en escarpadas montañas y disfrutando del maravilloso paisaje escocés e inglés.
Versiones Trialmaster y Fieldmaster
Me asignaron un Grenadier Trialmaster, una versión cuyo nombre proviene de la tradicional chaqueta Belstaff; Y es que Ineos es propietario de esta reconocida marca de ropa británica. El Grenadier Trialmaster viene equipado "a full" para el off-road: Snorkel, escalera, cinturón de herramientas, doble batería, preparación eléctrica para accesorios auxiliares, bloqueo de diferenciales central, delantero y trasero y neumáticos Bridgestone All-Terrain sobre llantas de acero de 17 pulgadas. Su precio: desde 86.462 euros.
Pero hay otro acabado: el Grenadier Fieldmaster, cuyo nombre también coincide con una chaqueta Belstaff, que por cierto, el propietario recibe con el coche. El Grenadier Fieldmaster se caracteriza por estar enfocado para la aventura, pero desde un punto de vista menos extremo, tiene un aire más elegante y confortable. Equipa menos elementos off-road, (solo tiene un diferencial bloqueable, el central) pero viene con llantas de 17 pulgadas de aleación, en lugar de acero, ventanillas safari, tapicería de cuero y calefacción en los asientos. Su precio es el mismo: desde 86.462 euros.
Si queremos un cabestrante de 5,5 toneladas, es optativo. Cuesta 4.400 euros y queda bien disimulado detrás de la matrícula.
Tanto el Trailmaster como el Fieldmaster son versiones Station Wagon, de 5 plazas, más enfocadas a un uso con pasajeros que la tercera versión de la gama, la Utility Wagon, homologada como vehículo comercial, con la ventana trasera tapada y con más maletero en el que cabe un Europalet. El Grenadier Utility Wagon vale menos: Desde 67.990 euros.
Interior bien acabado, y resistente
Cualquiera de estas tres versiones tiene el mismo interior, con un salpicadero muy original, diferente a todo lo conocido hasta ahora. Un interior en el que no hay prácticamente nada nuevo respecto a lo que os comenté en pruebas anteriores. El salpicadero se caracteriza por tener botonería y diales de gran tamaño, y pocas pantallas (no tenemos ni la del cuadro de instrumentos para así ver mejor frontalmente, según Ineos) . La pantalla central ofrece unos menús bien trabajados, especialmente el que hace referencia al modo off-road, que indica la posición GPS, el de ángulo de volante y grado de inclinación de la carrocería, presión de neumáticos, tripmaster y estado del sistema eléctrico, entre otros. La palanca del cambio es derivada de la de algunos modelos de BMW, y junto a ella hay una palanca manual para la inserción de la reductora.
Los pulsadores de bloqueo de los diferenciales y programas dinámicos se sitúan en la consola del techo, en el centro, para que pueda manejarla el copiloto si es necesario, incluso con guantes. Se limpian fácilmente. En esta consola superior de techo también hay una serie de palancas para activar los diferentes elementos accesorios que pueden instalarse en el coche.
El Ineos Grenadier es un TT realmente original. No tiene nada que ver con la tendencia actual a minimizar elementos (y costes). En él todo es muy mecánico, da imagen de robustez. Es muy del estilo de un TT de los noventa, pero con tecnología actual.
Buen espacio, difícil entrada
Las plazas traseras son amplias, como ya os dije en un video anterior. Tienen sobre todo una excelente altura al techo, y la distancia entre filas es correcta. En el centro hay una toma USB y otra C, además de las rejillas de ventilación.
El maletero tiene una boca de entrada muy alta, normal en un todoterreno así. La capacidad de carga es de 1152 litros con la segunda fila operativa, y llega hasta los 2.035 litros con los respaldos abatidos. Hay hasta 10 anillas de amarre y debajo de las banquetas de la segunda fila encontramos un hueco donde se esconden la caja de fusibles y demás elementos eléctricos.
Hablando de carga, tened presente que si el coche se equipa con una barra de techo Rhino Rack, uno de los accesorios disponibles, podremos cargarlo con 150 kilos más en marcha o 450 kilos más en parado. Es decir, podemos colocar una tienda de techo sin problemas.
A la altura de las barras de techo hay enchufes para conectar, por ejemplo, luces accesorias, sirenas o proyectores de luz, por ejemplo. El circuito eléctrico viene preinstalado.
En una de las dos hojas del portón puede instalarse una mesita de camping plegable, que podemos utilizar sin que la portezuela de la escalera quede inoperativa. Esta pequeña puerta sirve para introducir carga en el maletero cuando llevamos un remolque. Muy práctico. Dentro de la rueda de repuesto hay una pequeña caja de herramientas, para guardar cualquier cosa.
Hay 5 válvulas de drenaje repartidas por el suelo, por si queremos lavar el interior con una manguera.
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Poca electrónica, mucha efectividad en TT
En definitiva, el Ineos Grenadier es un todoterreno preparado a conciencia para la aventura. Una aventura que partió de Inverness, conocida por su proximidad al Lago Ness, y se dirigió hacia el sur, pasando por Arverikie State, Glencoe y acabando en el Loch Lomond.
Ardverikie Estate es una propiedad privada en la que se han rodado numerosas películas y que cuenta en su enorme extensión con más de 1.000 ciervos que campan a sus anchas.
En estas pistas activamos el modo offroad, el único programa de conducción del que dispone este 4x4, suficientemente efectivo para estos menesteres.
En este magnífico entorno natural hay cabida para la diversión en todoterreno. Por eso en Arverikie State tienen un pequeño circuito de 4x4 en el que pusimos a prueba las aptitudes TT del Grenadier, que cuenta con sistemas como:
El control de descensos, que se activa de forma muy rápida mediante un pulsador en la consola del techo y permite regular la velocidad de marcha con la palanca del cambio.
Los bloqueos de diferencial, que se activan también a través de los pulsadores del techo En este caso bloqueamos el trasero, con el que subimos una fuerte pendiente muy marcada y embarrada.
Potentes motores BMW
El Grenadier tracciona con fuerza. Los 249 CV y 550 Nm de par de su motor diésel son más que suficientes para mover los 2.700 kilos que pesa aproximadamente. Este diésel es un motor BMW de 6 cilindros en línea, construido por BMW. También se puede pedir el Grenadier con motor de gasolina, también BMW, un seis cilindros en línea turbo de 286 CV y 450 Nm de par. En los dos casos se unen a una transmisión automática ZF de 8 velocidades, de tipo convertidor de par.
A esto hay que añadir una excelente transmisión, desarrollada por Magna Steyr, con tres diferenciales bloqueables (central, trasero y delantero) y unos recorridos de rueda muy buenos, gracias a los 60 centímetros de sus muelles Eibach. La motricidad es sobresaliente. Sube con seguridad, sin rechistar, lo hace fácil.
Los ángulos característicos de este TT son buenos: 35,5 grados el ángulo de ataque, 28,2 el ventral y 36,1 el de salida. Tiene 26,4 centimetros de altura libre y admite una profundidad de vadeo de 80 centímetros. Buena. Para comprobarlo, no se le ocurrió otra cosa a Ineos que meter el convoy en un lago para pasear con el agua al nivel de la puerta durante un buen rato. No entró ni gota.
Cómodo en carretera. Tacto de dirección mejorable
Estas Tierras Altas de Escocia están repletas de lagos, playas de arena blanca y montañas rocosas, que en invierno se cubren con algo de nieve. La ruta nos llevó en dirección sur hacia Glencoe, por un paraje tan bello como desértico.
Aunque este es un todoterreno puro y duro, de estructura clásica, pero en el que se ha puesto todo el esfuerzo para conseguir una buena dualidad de uso campo/asfalto. Por eso, este coche se nota cómodo al volante, no hay demasiado ruido, está bien aislado y rueda bien en carretera.
Lo que no me gustó fue el tacto de la dirección. Es muy desmultiplicada, demasiado para mi gusto. En las maniobras en parado obliga a hacer muchos giros de volante, mientras que en carretera requiere ciertas rectificaciones, pequeñas. Es cuestión de acostumbrarse, pero en comparación con el tacto de las dirección de un SUV o el de un TT con suspensión independiente, sale perdiendo.
La explicación, según los responsables de la marca, es que se ha optado por instalar una dirección de recirculación de bolas, con asistencia hidraúlica, derivada de un camión, de ahí su perezosa respuesta. Se buscado robustez y fiabilidad ante todo.
La segunda etapa de la expedición continuó rumbo hacia el sur, en dirección al Loch o lago, en gaélico escocés, Lomon, una de las mayores extensiones de agua marina del Reino Unido. La búsqueda de un punto en el que divisar el paisaje escocés de esta zona nos llevó a superar una considerable pendiente repletas de rocas mojadas, muy deslizante. Solo fue necesario bloquear el diferencial central y activar el modo off-road. La motricidad, de nuevo, fue excelente.
De nuevo, a la hora de bajar, el control de tracción demostró ser muy efectivo para controlar el peso, considerable, de este coche. Sin la electrónica, hay que tener mucho tacto para bajar una pendiente de barro deslizante y rocas mojadas sin que se descontrole el coche. Con el Hill Descent Control, la tarea es fácil.
Fue todo un privilegio poder rodar en todoterreno por Escocia. Me hubiera gustado llegar a Londres, y visitar el Pub Grenadier, , donde Jim Ratcliffe, presidente y director general de Ineos, gestó la idea junto a sus amigos, de crear el Grenadier, hace ya 6 años. Pero eso lo dejamos para otra ocasión. Será una buena excusa para volver algún día a estas tierras británicas.
Este coche me ha hecho recordar aquella vieja sensación olvidada de deseo cuando aparecía un nuevo modelo, y eso que los TT no son lo mío.