La carrocería más esperada
Mediante una serie de pinceladas de diseño y alguna modificación formal, la firma española ha dado a luz al primer León con carrocería de tres puertas. Con la variante SC, la marca de Martorell ha complacido al fin a todos aquellos que ansiaban esta posibilidad, que le aporta al popular compacto un mayor “aroma” de deportividad. El acceso a las plazas traseras, pese a no ser tan cómodo como en el León de cinco puertas (modelo que ya hemos probado en Coches.net, en sus variantes de gasolina 1.2 TSI Style 122 CV y diésel 2.0 TDI FR 150 CV), no supone mayores dificultades gracias al sistema Easy Entry, y dos adultos pueden viajar confortablemente en la parte posterior.
Probamos el modelo con el motor 1.8 TSI de 180 CV, el más potente entre los de gasolina que ofrece la gama. Cabe destacar su enérgica respuesta y su eficaz asociación con la transmisión DSG de doble embrague y siete velocidades, así como un nivel de consumo más que aceptable dado el caballaje. Además, la suspensión específica en el eje trasero que montan las variantes FR como la que hemos probado le aporta un comportamiento aún más estable, abriendo el abanico de posibilidades a la hora de conducir. Suavidad de marcha y diversión dinámica se dan la mano en “el nuevo” de la familia León.
Personalidad propia relativa
No hay dudas de que el aspecto es uno de los puntos clave del León SC que, dicho sea de paso, va más allá de una simple reducción de entradas al vehículo. El objetivo de Seat era proporcionarle una personalidad propia a esta versión y la verdad es que lo han conseguido, aunque sólo en en parte. Si bien los cambios no son muy profundos, sí que suponen a nivel general un ejercicio de diseño que le separa relativamente de su hermano de cinco puertas. Para empezar, cabe tener en cuenta que mide 3,5 centímetros menos, longitud que se ha reducido íntegramente de la distancia entre ejes. Además, es 1,3 cm más bajo.
Si observamos el coche de perfil y nos fijamos en el diseño de la ventanilla trasera del León SC veremos que es distinto, pues su extremo inferior apunta hacia abajo, generando una sensación visual más alargada del coche desde el punto de vista lateral. Así, el porte dinámico que genera la línea de cintura ascendente se da un “look” aún más deportivo.
En el morro no se aprecian variaciones, por lo que la parrilla con el nuevo logo de la marca, los sofisticados faros LED integrales y la ancha entrada de aire inferior siguen siendo los principales protagonistas. Mientras tanto, la luneta posterior dispone de una inclinación 19 grados mayor que en el modelo de cinco puertas, lo que contribuye a reforzar el dinamismo visual del coche observado desde atrás.
Interior funcional para cuatro personas
Dejando a un lado la incorporación del sistema Easy Entry, gracias al cual los asientos delanteros permiten de forma razonablemente cómoda el acceso a los pasajeros posteriores, apenas hay variaciones que caractericen al interior del León SC. De estos asientos sí cabe señalar que son nuevos y ofrecen una posición un poco más baja que en el cinco puertas. Además, tienen un diseño algo más envolvente.
No obstante, cuando accedemos al habitáculo certificamos que en el tablero no se han introducido cambios de diseño que lo distancien de la carrocería de cinco puertas. Aquí nos espera, por tanto, la consola central orientada ligeramente hacia el conductor con tal de proporcionar un buen grado de ergonomía. La información del cuadro de instrumentos se lee con facilidad y, como ya sabíamos, el compacto de la firma de Martorell se distingue por una buena calidad de acabados.
Gracias a una importante presencia de espacios y compartimentos para guardar pequeños objetos, el León SC ofrece un interior bastante práctico en este sentido. Por su parte, en la banqueta trasera el automóvil ofrece un espacio muy similar al del León de cinco puertas pese a su inferior distancia entre ejes. El espacio se ha aprovechado bastante bien en el León SC, pues brinda incluso algo más de anchura interior que con la carrocería de cinco puertas. Pese a ello, la plaza central es mejor dejarla para usos puntuales. No hay cambios en cuanto a capacidad de carga, ya que se mantiene los mismos 380 litros que, con los respaldos de los asientos traseros abatidos, se amplía hasta los 1.530 litros.
En lo que respecta al equipamiento, el vehículo incluye asistente de arranque en pendiente, climatizador bizona, faros antiniebla con función cornering, radio-CD con pantalla táctil, Bluetooth, puerto USB, aux-in, tarjeta SD y seis altavoces. Entre los elementos de confort y estéticos que añade el acabado FR de nuestra unidad se encuentran la regulación lumbar en asientos delanteros, el volante multifunción de piel específico FR, dos altavoces adicionales, LED traseros, tubo de escape con doble salida cromada, cristales oscuros, llantas de aleación de 17” y retrovisores plegables eléctricamente.
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Enérgico y con un consumo razonable
El propulsor que mueve nuestra unidad es el máximo representante de la gama de gasolina del compacto de Seat y se ha estrenado en el León SC. Nos referimos al motor turbo 1.8 TSI de 180 CV, que cuenta con 250 Nm de par motor entre 1.250 y 5.000 rpm. Su respuesta es contundente, muy enérgica desde abajo y la entrega de fuerza se mantiene durante un amplio rango de revoluciones. En materia de prestaciones, cabe señalar que es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 7,5 segundos y que puede rodar a una velocidad punta de 224 km/h.
En lo que respecta a consumo, esta versión homologa 5,7 litros cada 100 kilómetros y 132 g/km de CO2. Combinando carreteras de montaña con autopista y una parte de ciudad, la media que registró después de nuestra prueba fue de 7,4 litros, una cifra bastante ambiciosa sin ser extraordinaria. Mientras tanto, la transmisión automática de doble embrague DSG de siete velocidades se comporta de forma magnífica, no sólo por su rapidez de cambio sino por su equilibrado escalonamiento de marchas.
Gracias al sistema Seat Drive Profile, de serie en todas las versiones FR, es posible configurar parámetros como la asistencia de la dirección y la respuesta del motor y de la transmisión DSG e incluso el sonido del motor según las preferencias de cada conductor o de cada momento. Para ello, disponemos de tres modos preestablecidos (Eco, Confort y Sport) y un cuarto que podemos configurar a nuestro gusto. Como curiosidad, al escoger el modo Sport, los LED situados en la parte interna de las puertas cambian del blanco al rojo para acentuar el carácter deportivo.
Dinámica refinada y con suspensión trasera más deportiva
El chasis del León SC FR seduce desde el primer momento. Su gran confort de rodadura, logrado gracias a su notable nivel de refinamiento, se percibe desde los primeros kilómetros al practicar una conducción tranquila. Se distingue por una importante suavidad de marcha ideal para viajes largos. Al mismo tiempo, se muestra muy maniobrable por territorio urbano, demostrando su polivalencia independientemente del tipo de vía por el que circulemos.
Sus ideales deportivos salen a relucir cuando nos da por animarnos. Y es que el hecho de contar con una batalla algo más corta lo hace más compacto lo que, unido a una leve aunque perceptible reducción de peso en comparación con el de cinco puertas, le ayuda a obtener unos fenomenales resultados dinámicos. Se muestra realmente neutro en los apoyos y, gracias a un ESP que no entra demasiado rápido, contamos con un buen nivel de “libertad” si nos proponemos una conducción más activa.
Mientras que el tren delantero se basa en un sistema McPherson clásico, la variante que hemos probado (al igual que la TDI más potente de la gama) monta de serie, en el eje trasero, un sistema de suspensión multibrazo con el que se obtiene una motricidad aún mayor y una superior sensación de estabilidad al afrontar carreteras serpenteantes. Ello se suma a una agilidad algo más evidente, que se percibe sobre todo al enlazar curvas a alta velocidad. La dirección electromecánica, por su parte, es realmente precisa y varía su asistencia en función de la velocidad del vehículo.
Conclusión
Con el León SC, la marca de Martorell no pretende ofrecer un vehículo que haga, inevitablemente, girar el cuello a su paso por su línea extremadamente deportiva. La meta del equipo de diseño ha sido dotarlo de cierto carácter propio con detalles sutiles y una leve reducción de longitud. Es decir, que no se queda en una pura reducción de puertas y punto. En lo que respecta la mecánica, hay que destacar que el 1.8 TSI de 180 CV y el cambio automático DSG de siete marchas forman un “equipo” ideal para disfrutar de un gran compromiso entre una conducción suave y, cuando lo deseemos, otra más activa y divertida. La suspensión trasera multibrazo de las versiones FR ayuda a que estas últimas cualidades sean todavía más evidentes.
#1 Para mi una baratija es un a3 1.8t s-tronic al que le peta el cambio automatico con 30.000km y el servicio tecnico de lo que para usted sera una gran marca se lava las manos, y 2 VECES!! porque se volvió a romper despues de pagar 5000e y si os cuento la respuesta del s.tecnico es para llorar. Os animo a mirar foros donde los usuarios de los Q5 o los A3 se hechan las manos a la cabeza comprovando lo bien que van las cajas automaticas. Baratija es una marca que vende faros led s de 1000e a 2000e en coches como un a3 o a5 y cogen humedad al llover perdiendo visibilidad.... sigo? Aun puedo decir más!